Hace unas semanas tuve la suerte de conocer una Escuela Base Deportiva en un pueblo pequeño de , y me encantó ver el entusiasmo, esfuerzo y dedicación que le ponen todos los miembros de . Si reflexionamos sobre los valores que los niños pueden aprender a través del deporte, vendrán a nuestra cabeza aspectos como por ejemplo: los beneficios en las relaciones sociales con otros niños, los procesos de socialización y las habilidades sociales que aprender a partir de estar dentro de un grupo. Esos grupos, en los que se trabaja por un objetivo común, en los que tienes que saber adaptar tú role (así como tu forma de ser y trabajar) a los otros.

Por otra parte, estarían aspectos como la tolerancia a unas normas, aprender a seguir unas reglas, saber tolerar la autoridad y respetarla. Y por supuesto, la disciplina, el respeto al rival, la rutina, el compromiso y la perseverancia. Y ahí quiero centrarme en la perseverancia.

El deporte es una de las fuentes de donde emana el aprendizaje de la Perseverancia que está detrás de la forma en que nos enfrentamos a las tareas y que nos lleva a la consecución de nuestras metas u objetivos (académicos, deportivos, laborales, personales, etc)

Una vez leí de una deportista de élite que lo más importante para ella había sido tener paciencia y no dejarse caer tras las derrotas. Y sinceramente, me parece una explicación perfecta para describir la perseverancia. Si bien es cierto, que perseverar no te asegura el éxito, es imposible tener éxito sin perseverar. La perseverancia aumenta la probabilidad de alcanzar metas difíciles y ayuda a valorar más los logros obtenidos, ya que las personas a menudo valoramos más aquello que nos ha sido difícil de alcanzar.

Una, de las muchas entrevistas que he leído de Toni Nadal (entrenador de ) me dejó marcada por la simplicidad con la que define la perseverancia de . Frases como: “si formas el carácter de un deportista, el tipo podrá afrontar momentos importantes aún sabiendo que no es tan bueno.

Es muy difícil ser un Federer, jugar con esa facilidad. O un Messi, es casi imposible. Uno nace con ese don. Pero ser un jugador, eso sí que lo puedes conseguir. Tú puedes conseguir aprender a mejorar. Pero esas cosas las puedes trabajar si tienes un buen carácter.

Esta es una de las grandes virtudes de Rafael. Él sigue pensando que va a mejorar su saque. Lleva haciéndolo quinces años mal pero sigue pensando que lo va a mejorar, sigue probando distintas maneras de sacar y sigue probando cosas a ver si le sale bien.”

Estas frases, me dejaron marcada porque efectivamente si salimos de la élite, y volvemos al trabajo de las escuelas deportivas, la importancia de la perseverancia en la vida de los niños va más allá de una herramienta para conseguir sus metas. La perseverancia, está relacionada con cómo nos relacionamos con nosotros mismos, ya que ayuda a aumentar la sensación de auto-eficacia cuando tienes éxito. La auto-eficacia implica que una persona se considera capaz de ejercer control y actuar de manera efectiva para conseguir lo que desea. Y esto, no es otra cosa que auto-confianza, sensación de control sobre su vida y su futuro. Y como consecuencia de sentirte confiado y con perspectiva de poder lograr aquello que deseas en la vida, surge un proceso psicológico de máxima importancia en la vida de los niños, que no es otro que la autoestima.

Además, son muchos los estudios en psicología que correlacionan de forma positiva la perseverancia con el éxito académico. Estos estudios vienen a decir que los niños más perseverantes muestran un rendimiento académico exitoso en toda su vida educativa. Y llegados a este punto, me asombra y por ello no deja de sorprenderme cuando los padres de algunos niños les castigan sin deporte por sacar malas notas. ¿No sería eso privarles de aquello que puede ayudarles a conseguir ese rendimiento académico que esos mismos padres desean en sus hijos? El deporte son valores y las escuelas deportivas son la base. ¡Mimemos y cuidémoslas!

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PSICÓLOGA CLÍNICA Y DEPORTIVA @inmaculadacruza