Llega la Feria, nuestra Feria. Siempre la misma, pero cada año distinta. Multitudinaria y atronadora desde el punto de vista colectivo, pero también íntima y personalísima para cada uno de los albaceteños. La Feria de Albacete.

He tenido el inmenso honor de abrir la Puerta de Hierros como alcalde en dos ocasiones, y subir a nuestra Patrona hasta su capilla, y puedo asegurar que supone una experiencia indescriptible. La Virgen de Los Llanos es en ese momento, después de la cabalgata, una presencia real, tan real y casi tan potente e impactante como la de los miles de albacetenses que se unen para comenzar su Feria. Porque la Feria es más que una fiesta: es una manera de entender la vida y de disfrutarla.

La Feria de septiembre es el gran patrimonio de nuestra ciudad, porque es única y nos imprime carácter desde que viene celebrándose, hace varios siglos. El Recinto, con sus Ejidos y su Paseo y la Plaza de Toros, es un entorno sin parangón que debemos valorar y cuidar. Por eso mi equipo de gobierno fue capaz de acometer una reforma integral del Recinto para mejorarlo, manteniendo su personalidad, y para asegurarle una larga vida. Por eso también pusimos las bases para darle a toda esa zona un uso más continuado, de acuerdo con la voluntad expresada por todos los colectivos y asociaciones. Y velaremos para que quienes hoy gestionan el Ayuntamiento continúen esa labor, que es de todos y a todos nos atañe.

Queremos una Feria limpia y segura, en la que todos se sientan a gusto y en la que nadie pueda sentirse desplazado. Queremos una Feria para todas las edades, inclusiva y para todas las sensibilidades, con una oferta lúdica y cultural que no deje ningún hueco sin cubrir. Queremos una Feria respetuosa de nuestras tradiciones, pero que no rehúya la apuesta por la innovación para adaptarla a los gustos y necesidades del presente y del futuro. Queremos una Feria donde el hecho taurino sea tratado como lo que es: parte primordial de las esencias de nuestras fiestas. Queremos una Feria donde la cantidad no esté reñida con la calidad en todos sus aspectos y momentos, desde la Cabalgata hasta el espectáculo piromusical del día 17, pasando por todas y cada una de las actividades programadas.

No podemos dejar pasar la oportunidad de hacer un reconocimiento a todos aquellos que trabajan porque disfrutemos de la Feria con especial atención a los cuerpos y fuerzas de seguridad, a los servicios de limpieza, a los técnicos municipales, a los sanitarios, a los voluntarios, en definitiva a todos aquellos que hacen que tengamos la mejor Feria del mundo.

Durante los próximos días Albacete abrirá su Feria a todos los visitantes, manteniendo la vocación de cruce de caminos y la hospitalidad que siempre han marcado nuestra idiosincrasia como ciudad. Es responsabilidad del Ayuntamiento que esa presencia masiva de invitados a nuestra fiesta reciba la respuesta adecuada en cuanto a servicios y dotaciones, y desde el equipo municipal del estaremos atentos para que nuestra imagen colectiva supere el reto con brillantez.

Quiero animar a todos los albaceteños y albaceteñas a que disfruten de la Feria, porque se la merecen y porque es suya por derecho y por historia. Tenemos por delante diez días en los que todo es posible y en los que tendremos la ocasión de estar aún más unidos en un sentimiento común: el sentimiento de ser de Albacete, de formar parte de una historia colectiva y de un futuro compartido, tan ilusionante como la propia Feria.

Vámonos de Feria con nuestros hijos, con nuestros padres, con nuestros amigos, con nuestros vecinos. Vamos a hacer entre todos una Feria cada vez mejor, dentro del objetivo general de hacer un Albacete mejor donde vivir entre los nuestros y con nuestra gente. Porque, como os decía, la Feria es una manera de entender la vida.

Pasión por la Feria, pasión por Albacete, siempre.