Estimado Compañero:

Me dirijo a ti con el fin de comentarte una cuestión que estimo de gran importancia, ya que afecta a lo que denominaríamos las bases de una sociedad plenamente democrática.

En estos momentos, lo que está sucediendo en la localidad albaceteña de me parece de enorme gravedad. El hecho de que un concejal haya sido amenazado de muerte por pedir el cumplimiento de la legalidad es absolutamente intolerable.

Pero desgraciadamente, sin llegar a ese límite, no es el único de nuestra región.

Después de más de 10 años de la promulgación de la llamada Ley de Memoria Histórica, continúan asuntos pendientes como el que anteriormente cito.

La retirada de la simbología franquista que existe en nuestras calles, plazas, avenidas, etc., aunque ha disminuido, sigue siendo una constante en numerosas localidades. Esto no solo afecta al incumplimiento de la legislación aprobada por las instituciones sino que también nos demuestra que falta un camino por recorrer para que podamos decir que nuestra democracia tiene unos sólidos cimientos, porque estamos hablando de calidad democrática.

Por todo ello me dirijo a ti, como máximo responsable de una organización política que siempre ha tenido a gala la defensa de las raíces democráticas, para que hagamos frente a políticas contrarias a la recuperación de la Memoria Democrática en nuestra región, ante las estrategias de los que defienden las posturas más reaccionarias y piensan que la exhibición de elementos en homenaje a los que perpetraron un golpe de estado contra la legalidad democráticamente elegida por el pueblo español, provocaron una guerra civil e instauraron una dictadura de gran represión en distintos aspectos, no tienen ninguna importancia, es más, que se deben continuar como recuerdo de su victoria contra la democracia. Lo cierto es que nos siguen avergonzando como sociedad.

Concluyo, confirmando que es necesario y obligado que aquellos que ostentamos cargos de responsabilidad en organizaciones políticas y/o instituciones públicas seamos coherentes y consecuentes con el debido cumplimiento de la Ley, así como con los idearios que propugnamos en el ejercicio político democrático que día a día transmitimos a la sociedad.

El caso de Villarrobledo puede ser un buen comienzo para respetar la Memoria Democrática y la legislación de nuestro país, así como para que como secretario general del PSCM-PSOE, y como Presidente de -La Mancha, puedas mostrar tu solidaridad con un concejal amenazado de muerte por defender el cumplimiento de la legalidad de nuestro país.

Sin otro particular, recibe un cordial saludo.