El pasado 23 de noviembre, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de , acordó la nulidad de una cláusula suelo que había sido objeto de modificación mediante escritura pública, condenando a de las más importantes Entidades Financieras de la Región a la devolución de las cantidades indebidamente cobradas de más a sus clientes por la aplicación de esta cláusula abusiva, dicha sentencia fue dirigida por los letrados de ROMO Y CAMPOS ABOGADOS SL, despacho especializado en Derecho Bancario, con sede en Toledo y .

La citada cláusula suelo se estableció por la entidad bancaria en el documento público por el que las partes acordaron la constitución del préstamo hipotecario.

Posteriormente, esta cláusula fue modificada dos años después por la entidad financiera en documento público con motivo de la negociación de un aumento del capital objeto del préstamo sin que el cliente lo conociera y la modificación del tipo de interés. En esa misma escritura, se procedió por la entidad a aumentar la cláusula suelo previamente estipulada.

Pues bien, tanto la cláusula suelo recogida en la escritura de constitución del préstamo hipotecario como su posterior modificación, se han declarado nulas por el Juzgado de Toledo en base, no sólo a la falta de negociación de estas estipulaciones, sino principalmente por la falta de información suficientemente clara sobre cómo iba a afectar realmente esta condición a la devolución de las cantidades prestadas: el pago de un tipo de interés muy superior al que creían haber pactado.

En palabras de la propia sentencia, se dispone que “la cláusula contractual que se analiza no supera el control de transparencia exigido por el , no constituyendo en definitiva el interés variable pactado sino en un interés fijo a la baja”.

De esta manera, el banco impedía un abaratamiento para el consumidor en la devolución de su préstamo, pero se aseguraba el interés económico de la entidad financiera.

En relación con estos contratos hipotecarios en los cuales se ha procedido posteriormente por las entidades bancarias a modificar o, incluso, eliminar las cláusulas suelo, debe tenerse en cuenta la reciente Sentencia del Tribunal Supremo de octubre de 2017, que ha puesto de relieve que, al ser declaradas nulas estas cláusulas abusivas, son insubsanables, sin que la posterior modificación de las mismas pueda suponer su convalidación: si eran abusivas, seguirán siéndolo aunque se modifiquen o eliminen.

Han sido muchas las ocasiones durante los años 2015 y 2016 en las cuales las entidades financieras de la región se han puesto en contacto con los clientes con el único fin de novar o modificar a través de acuerdos o modificaciones del préstamo hipotecario, pero en ningún momento ha habido devolución alguna de cantidades a los clientes.

Por supuesto las entidades financieras eran conocedoras de la sentencia del TS del 9 de mayo del 2013, donde el alto Tribunal reconocían la nulidad de las famosas cláusulas suelo y ordenaban la devolución de las cantidades.

En muchas ocasiones esos acuerdos llevaban aparejados la supresión de la CLÁUSULA SUELO, pero unas veces imponían tipos fijos muy cercanos a la cláusula suelo, que rondaba el 3,5%, algo menor de la cláusula suelo. Esta sentencia sienta las bases para todos aquellos clientes que firmaron acuerdos con las entidades financieras o hicieron novaciones tras llamadas de las entidades financieras.

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