Para las/os trabajadoras/es de GGAA es muy complicado llegar a fin de mes. Un salario medio de 15.000 euros/año es difícil de estirar, sobre todo si te lo congelan año tras año; o, aún peor, te aplican un expediente de regulación de condiciones laborales y te lo rebajan, como ha ocurrido en estos últimos años en la mayoría de las empresas del sector. Lo que se conoce como ‘descuelgue salarial’.

Además, de no compensarte el trabajo en domingos y festivos que tenemos que trabajar obligatoriamente y de tener que ir a trabajar en muchos casos con la salud mermada, para que no te descuenten días de baja porque no te lo puedes permitir.

Y esto, las/os trabajadoras/es a tiempo completo, que son una minoría. En peor situación están los Tiempos Parciales, con salarios proporcionalmente inferiores.

La realidad del sector es que una inmensa mayoría (entre el 70 y 90%, sobre todo las/os jóvenes y las mujeres) trabaja con un contrato a Tiempo Parcial no deseado (NO DESEADO), pensando que en un futuro llegaran a tener uno a tiempo completo. Pero esto no es así. Habitualmente, este tipo de contrato se prolonga a lo largo de tu vida laboral, con unos horarios, turnos y jornadas que no te permiten tener otra actividad que pueda complementar tu sueldo, por lo que tras muchos años de trabajo solo puedes aspirar a pensiones mínimas…. La precariedad te persigue incluso cuando dejas de trabajar y te llega la jubilación.

La/os trabajadoras/es de Grandes Almacenes, como los de otros sectores, tenemos hipotecas, hijos, recibos que pagar… Trabajar nos debería permitir vivir dignamente, con calidad de vida suficiente… tener un Salario Digno. Es a lo que aspiramos y lo que reclamamos.

Además, en periodos de rebajas, ventas especiales, inventarios, campañas -ahora tenemos encima la de Navidad- te ves obligado a estar nueve horas o más en el puesto de trabajo. Temporadas estas en las que tienes que trabajar diez o más días seguidos sin descansar. Calendarios que se modifican con apenas unas horas de antelación, de un día para otro. Trabajar en domingos y festivos de manera obligatoria y sin compensar… Todo esto dificulta enormemente la necesaria conciliación de la vida laboral con la personal y familiar.

Salarios insuficientes, pésimas condiciones laborales, abuso de la contratación a tiempo parcial y de la temporalidad, irregularidad del tiempo de trabajo, horarios y turnos… esto es PRECARIEDAD LABORAL.

La PRECARIEDAD nos convierte en trabajadoras/es pobres, afectados por la ansiedad y el estrés por cumplir con los objetivos de las empresas para no perder nuestro puesto de trabajo.

Tenemos que renunciar a nuestras vidas y a nuestra salud por seguir trabajando un día mas… Esto hay que cambiarlo. Esto, tenemos que combatirlo.

¿Cómo? Cambiando la legislación laboral. Implicando a las/os trabajadoras/es afectados y a la sociedad en general. Por medio de la Acción Sindical en los Centros de trabajo. Con mayor presencia en los mismos. Organizando y uniendo a las trabajadoras/es en torno al sindicato y a través de la afiliación. Con participación activa de las trabajadoras/es en los , para obtener mayor legitimidad y representatividad que nos confiera mayor peso e influencia en las Mesas de Negociación de los Convenios Colectivos, que es, en definitiva, donde se establecen las condiciones laborales y económicas de las trabajadoras/es de los distintos Sectores afectados.