Es posible que simplemente estamos hablando de una frase hecha como muchos de los que utilizamos en las conversaciones cotidianas cualquiera de nosotros: los incendios se apagan en invierno. Sin embargo cuando nos enfrentamos como este verano a un incendio de las características del acaecido en Yeste, esta dejadez se convierte en un problema que ha podido tener consecuencias no sólo para el medio ambiente sino también para las personas.

Sí conseguir entrar con la maquinaria de los profesionales de la lucha contra incendios en el punto donde se ha producido este incidente cuesta más de la cuenta, es debido a que no se ha hecho el trabajo cuando se debe hacer. Si hay dotaciones de estos profesionales que no pueden desarrollar el trabajo para el que son expertos porque no se le transmiten ni las órdenes, ni las instrucciones necesarias para permitir que trabajen, es que las Administraciones Públicas no tienen asentados los procedimientos suficientes para que no ocurran estas catástrofes.

En este caso existían medios materiales para acabar con el incendio, existían recursos humanos profesionales suficientes para que el incendio no fuera tan importante ni se evacuarán tantas personas de sus domicilios, lo que no existía era un trabajo político anterior que asegurar a una coordinación de esfuerzos entre administraciones públicas y privadas.

Es una irresponsabilidad, en este caso de la Administración regional, mantener una empresa gestionada de forma privada y cuyo principal objetivo es el rendimiento económico, para sofocar incendios. La irresponsabilidad a la que nos referimos es que esa empresa creada con fondos públicos y que debe en algún momento salvar nuestro medio ambiente e incluso nuestra vida, no puede someterse a las reglas financieras de beneficio industrial. No pueden estar sus trabajadores, profesionales contra los incendios, sometidos a la presión de la pérdida del empleo si no mantiene unos beneficios empresariales.

Nuestra región, tal y como propuso el proyecto de ley presentado en las Cortes de Castilla-La Mancha en marzo del año 2016 por Izquierda Unida de Castilla-La Mancha, tiene que tener un cuerpo Regional de extinción de incendios. Tiene que tener unos profesionales de la extinción reconocidos con el rango de autoridad suficiente, y tiene que tener un procedimiento de coordinación asegurado por ley, tal y como propone nuestra formación, que permita sofocar estos incendios de la forma más rápida, eficaz y con los menores problemas para la ciudadanía.

El valor de nuestros profesionales contra la extinción de incendios no se mide exclusivamente cuando hay incidentes, ese valor se mide cuando se evitan esos incidentes porque se ha hecho la labor preventiva adecuada. Y eso también lo contemplaba el proyecto de ley presentado por Izquierda Unida de Castilla-La Mancha.

, Diputado de Izquierda Unida-Ganemos en la Diputación Provincial de Albacete.

, Coordinador Provincial de Izquierda Unida de Albacete.

Txema Fernández, Responsable de Acción Política de Izquierda Unida de Castilla-La Mancha.