Las mujeres hemos hecho historia, con esto me refiero al pasado 8 de marzo de 2018, donde España entera se lanzó a las calles, dónde se vivió un ambiente de sororidad hasta entonces pocas veces visto, nos movilizamos y gritamos por nosotras, pero también por aquellas que ya no tienen voz.

Aunque debemos recordar que no solo hicimos historia ese día, las mujeres hemos escrito, investigado, descubierto o engendrado gran parte de la historia de la humanidad, pero siempre se nos ha dejado en un segundo plano o directamente se nos ha quitado del plano, ya fuese borrando nuestros nombres o que nuestros padres o esposos firmaron por nosotras, pero debemos plantar cara y no permitir que esto siga pasando, siempre hemos estado presentes, pero esta vez hemos llegado para quedarnos, por mucho que la derecha intente removernos de nuestras luchadas posiciones.

Debemos recordar que nuestras antecesoras consiguieron muchos derechos que siempre se nos habían negado: una ley de aborto libre, el derecho al sufragio, a ir a la escuela, un trabajo digno o simplemente poder abrir una cuenta en el banco sin el consentimiento de nuestro padre/marido. Por eso nos chirría que en pleno Siglo XXI, algunos vengan a intentar quitarnos todo lo conseguido cuando todavía queda tanto por conquistar: como romper el techo de cristal, eliminar la brecha salarial, conseguir la erradicar la mercantilización y cosificación de nuestros cuerpos, no sufrir una maternidad impuesta o que dejen de asesinarnos, mutilarnos y/o violarnos por el simple hecho de ser mujeres, entre otras cosas.

Es decir, mientras unos han puesto todo de su parte para que las mujeres ocupemos el lugar que siempre nos fue negado gracias a leyes como por ejemplo: Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; Ley 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo; Ley 4/2018, de 8 de octubre, para una Sociedad Libre de Violencia de Género en Castilla-La Macha, con la que Castilla-La Macha demostró una vez más ser pionera en derechos de la mujer. Otros pretenden que las mujeres volvamos a la clandestinidad, ya sea para vivir libremente nuestro sexo, poder practicarnos un aborto, recibir las ayudas necesarias para poder continuar nuestra vida (la que sobrevive) después de una relación de violencia machista, o la petición de los nombres de aquellas personas que pretender ayudar a que las mujeres continúen con sus vidas después de estas situaciones. Sin olvidar el impulso que están pretendiendo hacer mercantilizando bestialmente nuestros cuerpos, ya sea para su disfrute personal y sexual o para utilizar nuestros úteros como si de hornos se tratase bajo una cortina de humo de falsa libertad.

Por eso desde Juventudes Socialistas de Albacete creemos que la respuesta de las mujeres y de toda la sociedad ante estas injusticias debe ser clara y contundente, NO permitiremos que nos amedrenten, que nos hagan volver a la clandestinidad. Por eso, hermanas, hoy más que nunca salid a la calle y gritad, pelead por los derechos que tenemos, los que tendremos y los que nos pretenden quitar.

, secretaria de Organización.