El pasado 8 de marzo la sociedad civil y las organizaciones políticas recibimos un mandato de las mujeres: hacer lo que esté en nuestras manos por conseguir la igualdad real y efectiva en todos los ámbitos. Uno de estos ámbitos es el deportivo como lo demuestra que las mujeres deportistas hayan respaldado la huelga del 8 de marzo y elaborado un comunicado propio, lo que da idea de la necesidad de igualdad también en el ámbito deportivo.

En este manifiesto detallaban puntos tan aparentemente sencillos como el acceso a contratos laborales como deportistas profesionales, establecer convenios laborales en cada disciplina, acceder a los mismos recursos que sus compañeros, el 50% de la cuota de pantalla en la RTVE, que se eliminen las clausulas anti embarazo, o acabar con el abuso en la cesión de la imagen, estar representadas al 50% en los organismos deportivos, que termine la cosificación y violencia de las mujeres en el deporte, fomentar la formación y presencia de técnicas, juezas, periodistas o entrenadoras, una ley del deporte que represente a las mujeres, que los fondos públicos se inviertan equitativamente y con políticas de igualdad.

Todos estos factores evidencian todo lo que queda por hacer en el caso de las mujeres y la actividad deportiva, ponen de manifiesto que existe una verdadera brecha deportiva

En continuidad, cuando hablamos de las adolescentes, pero también en deportistas adultas, que se encuentran con pocos apoyos a la hora de la maternidad o de proyectar su carrera en el tiempo.

En sueldos, ni que decir tiene que no son en absoluto comparables a los de los hombres; e incluso algunas jugadoras tienen que costear de su bolsillo asistir a competiciones y encuentros internacionales

En reconocimiento, las deportistas únicamente son visibles cuando su éxito es un clamor, el resto del tiempo no interesa saber como lo hacen para mantenerse en competición

En patrocinadores, escasean en el deporte femenino o simplemente son inexistentes y hay que dedicar un tremendo esfuerzo a su búsqueda detrayendo esfuerzos del deporte

Según los últimos datos del , Cultura y Deporte en España en 2016 había un total de 771.746 mujeres federadas, frente a los 2.814.387 hombres en ese mismo año. De las federadas, sólo 23.012 mujeres son de Castilla-La Mancha en comparación a los 101.342 castellanomanchegos federados. (1 de cada cinco deportistas federados es mujer)

Sería bueno analizar los motivos para la menor participación de mujeres, sería bueno saber cómo se llega a esa desigualdad en la práctica deportiva

La guía PAFIC, Guía para la Promoción de la Actividad Física en las Chicas, ya ponía en 2010 de relieve que la práctica física que realizan las menores continúa reforzando los estereotipos tradicionales en relación a tipo de actividad física más apropiada para unos y otras (el futbol es para chicos y la gimnasia y el patinaje para chicas por ejemplo) algo que no responde a los propios intereses y necesidades personales.

Las niñas, las jóvenes, las mujeres paulatinamente y sin hacer mucho ruido pierden interés por la práctica deportiva, van además perdiendo espacio en los recreos, en los pabellones, en las pistas deportivas y progresivamente perciben tener un menor apoyo social, familiar o grupal de amigos para la práctica de los deportes, algo que aumentará si no son los socialmente aceptados para las mujeres y poco a poco conforme van cumpliendo años notan como se genera menos apoyo en el entorno y como cunde el desánimo si no son casos de absoluto éxito y no consiguen premios o marcas.

Sin referentes y sin sensación de apoyo, las niñas abandonan el deporte o la práctica de una disciplina deportiva de manera progresiva. Creemos necesario aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten para reforzar y animar a las niñas y observamos con preocupación algunos ámbitos que, a pesar de mostrar sobre el papel su compromiso institucional, no lo hacen cumplir de manera efectiva

Vamos a poner un ejemplo reciente que nos lleva a CLM y en concreto a , vamos a poner como ejemplo a la Federación de pelota de Castilla la mancha. En la última gala del deporte de la Diputación de Toledo a la hora de entregar los galardones de reconocimiento a deportistas se optó por premiar en la misma categoría y en la misma disciplina al subcampeón (hombre) de frontenis, obviando a dos campeonas (mujeres) que existen en la provincia de Toledo en la misma categoría y en la misma modalidad deportiva. Preguntada la Diputación por los criterios para la selección de los galardonados nos remiten su plan deportivo y nos indica que es la federación la que propone los nombres (por cierto la federación no nos ha contestado aún).

¿Cómo van a encontrar nuestras niñas que deciden abandonar la práctica del deporte a edades tempranas, ningún referente de éxito si no se reconoce el esfuerzo de las campeonas?

¿Cómo van a querer continuar esforzándose por alcanzar metas deportivas si hay una ausencia de mujeres premiadas?.

No existe una verdadera política deportiva en Castilla-La mancha, no existe una política deportiva en la que se fomente en serio el deporte base como vía de continuidad en la vida adulta, se está entregando de forma natural y sin apenas darnos cuenta la gestión a clubes que están más interesados por las marcas y las medallas que por la continuidad deportiva de aquellas y aquellos que solo pretenden aprender y disfrutar al tiempo que se relacionan con el entorno y con sus semejantes, incurriendo con ello en una suerte de discriminación y diferencia en el acceso y mantenimiento de la práctica deportiva.

Pongamos otro ejemplo, esta vez a nivel nacional, para observar como los modelos de éxito no se corresponden en el caso de las mujeres con la publicidad y la visibilidad que se espera. En el campeonato de Europa de balonmano femenino tan solo una mujer entrenadora de todas las selecciones y en España dentro de “la Liga Guerreras” solo hay una mujer entrenadora.

Como decíamos, cuando las mujeres se enfrentan a la práctica profesional del deporte, no sólo hacen frente a la maternidad, a la desigualdad de género a la violencia deportiva en muchos casos, sino que también deben hacer frente a la inexistencia de sueldos dignos. Por ejemplo Selección de fútbol de Noruega dónde los hombres se han puesto en huelga apoyando las reivindicaciones de equiparación salarial de sus compañeras seleccionadas también (algo impensable en nuestra realidad). Cuando las federaciones deportivas son las que eligen a quien se dan los premios, cuando las instituciones que pagan esos premios y realizan las galas de reconocimiento delegan en esas federaciones la responsabilidad de designar los modelos para nuestros hijas tendremos siempre un grave problema porque eligen la imagen y el modelo masculino frente a la elección que podrían hacer de fomento de la imagen y el modelo de mujeres deportistas deportistas. Las instituciones no pueden ser meros intermediarios en estos eventos y otros similares y descargar su responsabilidad.

Las niñas no elijen animar a los futbolistas desde las gradas, se les va indicando poco a poco que es mejor apartarse y no exponerse a los insultos y humillaciones de sus compañeros o del público y que su papel es el animadoras. No existe ningún plan, más allá de declaraciones como la de Brighton + que no deja de ser un deseo, pero que no se les dice abiertamente: quedaos en el campo, en la pista porque tenéis vuestro sitio en igualdad en el deporte.

Lamentablemente cuando hay que federarse los equipos dejan de ser mixtos, abrumadoramente llega una segregación por sexos y con ello llega la financiación de los equipos masculinos. Y si quienes pagan son las empresas, al igual que las federaciones, eligen siempre al modelo masculino porque para la sociedad heteropatriarcal en la que vivimos las mujeres no muestran sus éxito, son las que muestran sus cuerpos en ropa deportiva, son las contraportadas de los diarios deportivos, son las que tienen los mejores culos de las olimpiadas, son las que aplauden en las gradas.

Por último queremos destacar que los resultados de las mujeres deportistas no son peores que los de sus compañeros hombres, son incluso mejores en baloncesto, en voleibol en balonmano, bádminton, halterofilia, hockey sobre hierba, rugby y atletismo. Tenemos ejemplos de mujeres olímpicas, campeonas del mundo en deportes individuales y colectivos, pero hay que sacarlas del anonimato, mostrarlas a la sociedad, enseñarles a las niñas cuáles son las referencias deportivas, cómo pueden llegar a ser, como pueden tener su carrera deportiva y como se puede vivir de ello; algo, que hasta ahora no es posible porque cuando una madre tiene que plantearse elaborar una colección de cromos de mujeres deportistas para que su hija tenga referentes, es porque no existe interés en los patrocinadores y los medios de comunicación en la visibilidad del deporte femenino, por mucho que les dediquen los telediarios algunos segundos cuando sus éxitos son clamorosos

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Responsable Mujer .