Mantener el sistema actual de pensiones, con pensiones dignas, es una batalla que se puede y se debe ganar en la sociedad. No es una batalla entre derechas e izquierdas es una batalla por la subsistencia de las personas que ya no pueden trabajar cuando llegan cierta edad. La reforma actual de las pensiones, junto a las conclusiones que llegan algunos técnicos, con ingresos muy, pero que muy jugosos, de que hay que pagar las pensiones en razón a la esperanza de vida del pensionista, como factor de sostenibilidad, es por decirlo de una manera fácil y sencilla, abocar a millones de futuros pensionistas a la miseria y a la hambruna.

El actual sistema de pensiones con la reforma actual ha dejado al conjunto de los pensionistas actuales y futuros a los pies de los caballos. A los pensionistas actuales, porque no se les aumenta la pensión en razón a los que sube el coste de la vida, si no que se les sube solo el 0,25%, con este aumento en un periodo de 10 años estos pensionistas van a tener una pérdida de poder de compra entre lo que suba el IPC y les hayan revalorizado sus pensiones, de un 15 o 17%, es decir, que dentro de 10 años no van a poder comprar y vivir con la misma calidad de vida que hoy, sino todo lo contrario, podrán comprar menos y vivirán peor.

A los futuros pensionistas, porque a partir del 2022 su cómputo para el cálculo de su pensión se le hará sobre los últimos 25 años cotizados, y tendrá que tener un periodo de 38 años y medio de cotización para tener derecho, (¿sin empleo, con trabajo precario cuantos trabajadores llegarán a los 38 y medio cotizado?) Los que se han venido jubilando estos últimos años lo han hecho con 65 años cotizado y su cálculo para la pensión ha sido sobre los últimos 15 año cotizados, la pensión que les ha quedado ha sido del 82% de su salario. Los nuevos pensionistas, al pasar el periodo del cálculo para la pensión de los 15 últimos años a los 25, no van a recibir el 82% de su salario como lo han recibido estos últimos, si no que van a recibir solo un 40% de su salario, dejándole de la noche a la mañana, de un salario para vivir en una pensión de miseria. ¿ que defensa puede tener una persona, que ya no puede trabajar si el estado le deja una pensión de beneficencia con la cual no puede hacer frente a las necesidades mínimas de la vida?

El sindicalismo de clase tiene el deber y la obligación de poner todos su intelecto colectivo y toda su estructura organizativa, (si dejar para nada su trabajo sindical en las empresas), al servicio de está ardua faena, las pensiones, como eje central de su trabajo sociopolítico, y alrededor de las pensiones, hacer toda la actividad sindical, defendiendo el mantenimiento y desarrollo del sistema de pensiones como elemento humano y social para aquellas personas, que ya están excluidas por su edad del mundo laboral. No vale, ni sirve, como quieren hacer creer a la sociedad, que la solución al tema de las pensiones pasa por los planes privados de pensiones, estos planes como todos sabemos solo son accesible para los trabajadores fijos y con rentas altas.

Para mantener el sistema de pensiones y de calidad, es necesario que los trabajadores en activo tengan salarios más justos y se cree más empleo, amén de que se acabe de una vez por todas con las bonificaciones a las empresas, en las contingencias comunes a la seguridad social, bonificaciones estas, que está haciendo que ganen más los empresarios a costa de descapitalizar la hucha de las pensiones. Elevar los ingresos a la Seguridad Social y la defensa de las pensiones es vital, subir los salarios y crear empleos es necesarios para mantener pensiones dignas para los pensionistas presentes y futuros.

Un ejemplo un trabajador que cobre un año el salario mínimo interprofesional de 707 euros mes , la Seguridad Social percibe en contingencia comunes la cantidad de 2.804 euro al año, si este mismo trabajador cobrara 1000 euros mes , la Seguridad social ingresaría la cantidad de 3.962 euros año, es decir, que solo con subir el salario mínimo interprofesional a la cantidad el 1.000 euros las arcas de la seguridad Social ingresaría por este mismo trabajador en un año 1.158 euros más. Por lo tanto, el aumento salarial, el empleo es la punta del iceberg, para ganar la batalla, para que la sociedad haga suya la defensa de pensiones dignas, como medida de protección social y humana para las personas mayores.

Todos llegaremos a ello, a no poder trabajar, ¿haber de que se va a vivir todas estas personas?. si las pensiones que les van a quedar a millones de pensionistas será de miseria.

ALBACETE A 24 DE NOVIEMBRE DEL 2017

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