Aunque a muchas personas y a algún medio de comunicación les haya parecido extraño, la actividad de la Plataforma de en Defensa del Tajo no tiene nada que ver con el interesante y novedoso evento de “La vuelta del Tajo”. La Plataforma, sin embargo, lamenta que sólo la propuesta subyacente de esta actividad haya sido atendida por el Ayuntamiento de Toledo de entre todas las presentadas en el .

Por mucho que a alguien le haya extrañado, la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo no ha tenido nada que ver con el evento convocado para el día 26 de noviembre con el nombre de “La vuelta del Tajo”. Al menos no directamente. Indirectamente, la Plataforma lleva visibilizando la causa del Tajo desde 2009 y puede que, en ese sentido, algo hayamos tenido que ver.

La Plataforma se enteró de este evento el mismo día que se divulgó el vídeo promocional que todos hemos conocido. Ni siquiera sabía ni sospechaba que se estaba gestando un evento tan interesante como novedoso con el que despedir, con una mirada al Tajo, el 30 aniversario de la declaración de la UNESCO. Es más, tampoco la Plataforma lo conoció por medio de ninguna de las entidades organizadoras, patrocinadoras o colaboradoras de “La vuelta del Tajo”. El disgusto que algunas personas se han llevado al conocer que la Plataforma no está ni detrás, ni delante, ni en medio de este evento publicitario y deportivo pueden compensarlo participando en él. Nos consta el criterio de algunas personas según el cual la Plataforma debe ser el canal por el que pasen todas las actividades relacionadas con la sensibilización del Tajo en Toledo. Sin embargo, nuestro espíritu como colectivo no es ese. La Plataforma no es un fin en sí mismo sino un medio de hacer visible la causa del Tajo y propiciar una nueva cultura en nuestra relación con el agua de los ríos en general y con el río Tajo en particular.

La finalidad de la Plataforma es la de crear conciencia y sensibilidad activas en personas y colectivos y, por tanto, cualquiera que adquiera en mayor o menor medida esa sensibilidad está capacitada para transmitirlas. En ese sentido, nos parece estupendo que otros colectivos y personas -adheridas o no a la Plataforma- pongan su granito de arena favoreciendo y visibilizando la causa del Tajo, contando o sin contar con la Plataforma. Por tanto, también es positiva la existencia de esa iniciativa. No obstante, la entendemos concebida desde el marco del márketing empresarial, utilizando de reclamo la causa del Tajo para otros fines según el interés de sus organizadores, patrocinadores y colaboradores.

La Plataforma siempre ha defendido, y a priori comprendido, que se pongan en marcha iniciativas que contribuyan a visibilizar el maltrato y la agonía del Tajo para, a su vez, contribuir a activar mecanismos que reviertan su situación y la de sus poblaciones ribereñas, que también lo sufren y soportan. En principio, no importa de dónde vengan esas iniciativas o a través de quien. Lo importante es que haya argumentos, coherencia y escala de valores; ésta última puede que sea muy diferente según el interés de quien ponga la iniciativa en marcha. El peso de esos tres elementos definen la consistencia de la actividad o proyecto. Desde la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo intentamos poner en marcha y activar proyectos, actividades e iniciativas en las que:

La finalidad sea la sensibilización y el mejor conocimiento de los problemas que aquejan al Tajo y sus soluciones.

El objetivo sea poner en valor y proteger los ecosistemas acuáticos como los bienes comunes y comunales que son, frente a cualquier tipo de desarrollo antrópico o económico no sostenible e incompatible con ese valor. Tengan un recorrido temporal sostenido más allá de un día de fiesta.

La coherencia de esos criterios se mantenga con independencia de conveniencias territoriales y según el conocimiento científico que los avale.

El centro sobre el que giren esas actividades sea el uso, disfrute, respeto y protección integral de la Naturaleza.

Por tanto, el evento de “La vuelta del Tajo”, tal como parece estar diseñado, no cumple con esas características y no parece probable que la Plataforma hubiese participado en su organización. Sin embargo, no deja de ser un evento que visibiliza la problemática del Tajo, aunque sea por un día y persiguiendo otros fines.

En otro orden de cosas y saliendo al paso de otras extrañezas, subyace el asunto de que la participación no sea gratuita . Efectivamente, por un lado y según las bases, darse un paseo andando, en bici o corriendo por ese recorrido y a las horas señaladas tiene un coste, que no tiene ningún otro día, de al menos 5 euros. Extraña manera de despedir el 30 aniversario de la Declaración de Ciudad Patrimonio de la Humanidad y de testimoniar la solidaridad con el Tajo, máxime cuando es un evento en el que colaboran las administraciones públicas. ¿Se entendería que la Plataforma cobrara algo por acudir a las concentraciones de los días 19?

Tampoco se entiende muy bien que 1 euro de esos 5 vaya a la compra de los aparatos de gimnasia a instalar en la senda ecológica para llevar a cabo la propuesta que hizo en el seno del . Tal propuesta de instalar aparatos de gimnasia no incluía que lo pagáramos la ciudadanía toledana a través de un peaje por usar la senda en un día y a unas horas concretas. Ni tampoco por suscripción popular. ¿Se entendería que la Plataforma recaudara un peaje todos los días 19 por andar, correr o ir en bici en los alrededores del mirador de La Cava?

En cualquier caso y reconociendo su tesón y valía personal por sacar adelante la propuesta presentada, no debe ser casualidad que sólo haya salido adelante esa propuesta y ninguna de las restantes que hizo tanto la Plataforma como el Grupo de Investigación del Tajo de la UCLM, a pesar del empeño del Ayuntamiento de hacer pasar por cumplimientos del Pacto actividades que no lo son. Por ejemplo, el adecentamiento de la senda ecológica de este verano -incluyendo tala de árboles- no existe como propuesta hecha en el seno del Pacto, y las rutas “El abrazo del Tajo” nada tienen que ver con la propuesta de turismo que hizo la Plataforma.

Es cierto que nunca, desde principios de los 80, el Ayuntamiento de Toledo haya apostado seriamente por trabajar institucional y colectivamente por salvar al Tajo de su anunciada agonía desde finales de los 60. Tras el anuncio de trabajar por el Tajo, hecho en campaña electoral por y su director de campaña, Martín Molina, hace ya más de dos años, sólo se ha constituido el Consejo del Pacto por el Tajo. No se reúne con la periodicidad estimada, no se llevan a cabo las propuestas aprobadas, no se cuenta con el Consejo para valorar otros asuntos que algo tienen que ver con el río y el agua en Toledo (Ferial de Safont, Puy du fou…). Mientras tanto ni siquiera hay rechazo unánime institucional a los trasvases, a la gestión de la CHT, a los antojos de la DGA o a la política del MAPAMA para el Tajo. Todo apunta a que, de nuevo, el asunto del Tajo se usa como reclamo para cualquier cosa menos para tomarlo en serio. Aún así, la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo deberá estar y estará allá donde quiera que se escuchen los gritos de socorro que el río no puede dar.