Hemos conocido los datos de la Encuesta de Población Activa de Castilla La Mancha y nos muestran, de entrada, que muchas más personas han accedido un trabajo en el último trimestre.

Sin duda tenemos que sentirnos contentas, es imposible no hacerlo conociendo el diagnóstico de una realidad social que ha profundizado una brecha de pobreza entre la ciudadanía; pero, si atendemos a comparar estos datos con otros oficiales para el mismo ámbito territorial nos encontramos con la cruda realidad: Castilla la Mancha es la segunda comunidad autónoma con menor renta disponible de todo el país, superada tan solo por Extremadura. Los datos extraidos a partid del análisis de las declaraciones de IRPF nos muestran que comparados con nuestra comunidad mas próxima hay hasta un 60% de diferencia de renta. En nuestra comunidad además se señala que las rentas mas bajas pertenecen a municipios con menor población.

No debemos olvidar algunos datos mas de otras encuestas no menos importantes, como la última de el CIS. Hace poco afirmaba que hay cinco puntos porcentuales menos de preocupación por el trabajo en nuestra región, sin embargo había 7 puntos porcentuales más por la preocupación sobre la pobreza en nuestra región. Varias son las claves, sube el trabajo pero aumenta la preocupación por la pobreza ES por ello que nos alegramos, pero es importante aclarar que tipos de empleo nos induce a esa alegría, a qué tipo de empleo nos estamos refiriendo: empleo temporal y estacional. Un aumento de empleo que recoge los datos que vienen de la Vendimia, que se ha adelantado a la del año pasado y han posoibilitado estos datos. Persiste por tanto el debate del empleo que no sirve para salir de la pobreza que preocupa a los ciudadanos, persiste el debate de la temporalidad y la estacionalidad de alguna campaña que tiene que mas tiene que ver con festividades y eventos puntuales en el año, pero no con políticas reales de empleo ni perspectivas de empleo estable.

Estos datos cruzados tiene una traducción: Castilla La Mancha está cada vez más llena de trabajadores pobres, muchos de ellos en entorno de municipios pequeños y especialmente de trabajadoras pobres, ya que sabemos que la pobreza tiene rostro de mujer y que el empleo eventual, estacional y con jornadas parciales es mayoritariamente femenino. Son las mujeres de los municipios pequeños las que menos ingresos obtienen y la situación no mejora puesto que las mas jóvenes deciden abandonar el entorno rural y no se deciden a volver.

Los datos de la EPA han tenido en consideración el mes de septiembre. Es el mes del inicio del curso escolar, es el mes en el que la falta de políticas de conciliación se hace más evidente, ya que tenemos que dejar a nuestros hijas e hijos en actividades extraescolares programadas para cumplir con horarios y trabajos que nos obligan a que la conciliación sea el incrementar el horario de los pequeños para conseguir un sueldo mínimo por medio de actividades realizadas por empresas que recurren a contrataciones, o infra contrataciones de personal mal pagado y peor considerado.

Nuestros pueblos y ciudades se han llenado de escuelas Municipales de idiomas que son gestionadas cada vez mas por empresas privadas, se han llenado de actividades deportivas municipales que son gestionadas cada vez mas por clubes privados. Se han llenado de trabajadoras y trabajadores a los que su tipo de contrato impide se les plantee ninguna opción de futuro digna con salarios empobrecidos y con un número de horas que difiere entre las trabajadas y las cotizadas.

Las madres tenemos que recurrir a estas actividades porque la conciliación es falsa. Las jornadas de trabajo siguen siendo infernales e infinitas y aún así no garantizan un salario digno y suficiente para la subsistencia. De esta forma se cierra el círculo: madres con trabajos temporales y mal pagados que necesitan recurrir a servicios prestados por otras mujeres con contratos precarios, para que sus hijos estén atendidos durante las horas que necesitan para cumplir con sus horarios.

Nos alegramos por tercera vez de los datos de la encuesta de Población Activa, pero vuelve a demostrar una realidad en nuestra región qué sigue hablando de trabajadoras y trabajadores sin futuro dónde las condiciones precarias siguen siendo las responsables de los excesivos accidentes de trabajo, otra de las realidades de un modelo laboral que ha crecido en el exceso y que no se ha querido ni sabido modificar.

Responsable de Mujer IUCLM