Venimos afirmando cada día más ciudadanos de esta Región que, con la llegada al poder de , está habiendo un deterioro sin precedentes del sistema democrático. Sin ir más lejos la Secretaria General de la Federación Regional de Actividades Diversas de CC.OO., en el reciente Congreso de dicha Federación afirmaba en su informe que “Cospedal lo que está haciendo es meter el arao de vertedera para arrancar de raíz los anclajes de la democracia en esta Región”. Y bien verdad que es.

Efectivamente para la Presidenta y su partido en Castilla-La Mancha, al margen de estar un día si y otro también con manida afirmación de “la herencia recibida” en un intento cada vez más burdo de intentar tapar su incapacidad para gobernar y dar solución a los graves problemas que hoy tenemos los ciudadanos como el desempleo, ha venido adoptando un conjunto de medidas encaminadas a eliminar cualquier atisbo de oposición democrática. Es evidente que le estorba todo lo piense u opine de forma diferente a su única verdad. Por eso ha ido eliminando todas las instituciones de participación y control social, e intentando ahogar la voz de todo lo que no le sea afín. Y no conforme con ello, quiere acallar, quiere eliminar también cualquier atisbo de oposición política. La decisión de dejar sin sueldo a los Diputados que no son del PP, y la propuesta de reducir el a 25 diputados, son algunas de ellas.

Está intentando imponer un modelo de sociedad donde las diferencias sociales sean cada vez mayores y se tengan determinados derechos en razón a la cuna en que se nace, y que sea representante político aquel que tenga medios economices para serlo: quiere unos Ayuntamientos, unas Diputaciones, un Parlamento Regional con concejales o diputados, como los de la restauración, provenientes de las clases nobles, de las clases pudientes.

De ese modelo de sociedad, de ese intento de secuestrar cualquier oposición, nace la prohibición realizada al Concejal por el Coordinador Provincial de los Servicios Periféricos de la Consejería de Educación….(o lo que es lo mismo, por el Consejero de Educación Sr. Marín), para asistir a una reunión de un órgano de participación del Ayuntamiento del que forma parte como Concejal.

Tienen razones y muchas los padres para quejarse, pero nunca contra un representante del pueblo, contra un Concejal, nunca contra Ramón Sotos, que en cumplimiento de su función democrática ha y debe asistir a una reunión a la que ha sido convocado. ¿O es que alguien se atrevería a decir que renuncie a su acta de Concejal o que no cumpla su función democrática de oposición? El derecho de representación es un derecho inalienable que nadie, absolutamente nadie puede cercenar, ya que de hacerlo se vulneraría la Constitución y atentaría gravemente contra el propio sistema democrático.

La obligación de quien está en el poder, en este caso el Sr. Marín, es dar solución al problema, no crearlo como ha hecho. Solución que ha de pasar necesaria y obligatoriamente por el respeto a ese derecho, De ahí que su actuación nunca puede ser la de prohibir la asistencia a una reunión municipal, sino la de poner los medios necesarios para que los alumnos, que tienen el derecho sagrado a la educación, tengan un profesor cualificado para suplir la ausencia del representante político.

Es evidente que ninguno de los dos derechos se pueden cercenar y los dos se han de respetar por igual. Y las actuaciones del , a través del Consejero Marín, atacan gravemente los dos: no cubre la suplencia a la que está obligada y prohíbe el uso de un derecho democrático.

Es la primera vez que un hecho de estas características ocurre en Albacete y en Castilla-La Mancha, desde que en 1979 se constituyeron los Ayuntamientos democráticos. Pero visto lo visto, Cospedal y su Partido quieren retrotraer las Instituciones nacidas de nuestra Constitución, al periodo predemocrático, y ese no es un tema menor, sino mayor y muy peligroso que no podemos permitir, ni debemos tolerar.