La jornada del 24 de mayo ha sido especial en la universidad española y también en la de Castilla-La Mancha. Por la tarde las rectoras y los rectores decidieron no asistir el y dejar al Sr. Ministro Wert compuesto y sin público porque, según explican, no se atendió el requerimiento rectoral hecho en tiempo de forma de incluir en el orden del día un punto para analizar y debatir el Real Decreto-Ley del ya famoso 20 de abril. Además el orden del día no incluía el clásico “Ruegos y Preguntas” ¿para evitar debates?. Hay quien parece que sólo admite debates en sus tertulias. Buena noticia pues, otra vez, la anterior fue en tiempos de Aznar frente a la Ley Orgánica de Universidades, las universidades con sus rectores a la cabeza demandan participación y debate, esto es, democracia.

¿Y en la ? También luces. Se reunió el consejo de gobierno y: 1) reclamó al consejero Sr. Marín que confirme su financiación en los presupuestos de la Junta, 2) reclamó a la Dirección General de Presupuestos la incorporación de los fondos plurianuales comprometidos para financiar infraestructuras e investigación, 3) se informa de la convocatoria de un Claustro Extraordinario que venía siendo promovido mediante la recogida de firmas de los claustrales, y 4) se rechaza de forma unánime el Real Decreto-Ley antedicho. Toda una toma de posición clara, reivindicadora del papel fundamental que la universidad regional juega en el desarrollo social y económico de Castilla-la mancha, reivindicadora de su autonomía y, como hicieron el conjunto de rectores por la tarde, defensora del debate , de la participación y de la democracia.

Una sombra. Se reduce la oferta de plazas para el próximo curso. Especialmente para la formación de maestros -540 plazas menos- y para la formación en administración y dirección de empresas -240 plazas menos. Menos maestros y menos gestores empresariales ¿Es esto premonitorio?

Pero adivinanzas al margen, Castilla-La Mancha necesita seguir ampliando su oferta formativa. Sólo desde el año 2000 se han graduado más de 50.000 alumnos en esta universidad, pero aún seguimos teniendo las tasas más bajas de estudiantes universitarios respecto a población. Cuando se afirma que la universidad regional es un motor de desarrollo social lo que se afirma es esto. En pocos años, en una generación, se ha pasado de padres o abuelos analfabetos a hijos y, más aún, hijas universitarios. En esto nos va el futuro.