“Por hacer de la atención a las personas mayores una prioridad del servicio y por creer, más allá de la obligación, en el derecho de todos a una vida de calidad”, es el motivo aducido por la Fundación AFAS de Tomelloso para conceder a la Consejería de Bienestar Social la Medalla de Oro de esta entidad, un galardón que recogió en la noche de ayer el titular de este departamento del Gobierno regional, Tomás Mañas.

Durante su intervención en el acto, Mañas agradeció el premio que se concede a su departamento, “dado que supone un reconocimiento a los miles de trabajadores de la Consejería que diariamente realizan su labor a favor de las personas mayores; así como al equipo de dirección que se esfuerza en mejorar los programas y atenciones destinados a este colectivo”.

Tomás Mañas hizo también hincapié en la implicación personal que el propio presidente de la Junta, José María Barreda, tiene en la atención a las personas mayores “pues él ha sido siempre el primer interesado en que todos los programas y medidas destinados a los mayores sean prioritarios en la actuación de su Gobierno”.

Para el consejero, la atención a las personas mayores es un objetivo del Ejecutivo de Castilla-La Mancha desde hace años, algo que se puso de manifiesto con la publicación del Libro Blanco de la Dependencia, “donde nuestra región aparecía como la Comunidad Autónoma de referencia en programas y recursos destinados a las personas mayores”.

No es ajeno a este reconocimiento el incremento presupuestario que durante los últimos años ha registrado el programa de Atención a Personas Mayores de la Consejería que, durante el presente ejercicio, destina más de 306,7 millones de euros, con un incremento del 20% con respecto a 2007.

Este presupuesto ha tenido su reflejo en la construcción y puesta en marcha de residencias públicas, el incremento del concierto de plazas en recursos privados, la creación de nuevos centros de estancias diurnas o el impulso en programas como la Ayuda a Domicilio o la Teleasistencia, que son una muestra de la preocupación del Gobierno regional por la atención a las personas mayores, según el consejero.

Así, el trabajo de estos años ha fructificado y está haciendo posible, según Mañas, “que la aplicación de la ley de la Dependencia pueda ser llevada a cabo en Castilla-La Mancha de una manera más eficaz”.

A este respecto, el titular de Bienestar Social destacó el esfuerzo que desde el Gobierno regional se está realizando “para conseguir dar respuesta a la demanda de aquellas personas mayores, que necesitan ser atendidas en su vida cotidiana para asegurar su bienestar”.

El consejero resaltó que el desarrollo de esta Ley, aunque corresponde prioritariamente al Gobierno regional, “debe ser una tarea conjunta de la sociedad, en la que todos nos sintamos implicados”, por lo que aludió directamente a las residencias privadas como instrumentos necesarios para el correcto desarrollo de la atención de las personas mayores.

Por último, Tomás Mañas manifestó la necesidad de “seguir avanzando por esta senda” animando a los centros de carácter privado a “presentar innovaciones que mejoren la calidad de vida de las personas mayores”, poniendo como ejemplo el programa de atención a mayores con hijos discapacitados que se lleva a cabo en Tomelloso.

De hecho, para hacer posible este proyecto, el Gobierno regional destina más de 360.000 euros durante el presente año a la Fundación AFAS para el pago del concierto de plazas. Una cantidad a la que hay que sumar el concierto plurianual, por valor de 425.000 euros, que tiene como fin la reforma y modernización de la residencia.