El objetivo de este programa, en el que trabajan 32 profesionales, es el apoyo y la intervención psicosocial y educativa en aquellas familias con hijos e hijas menores de edad, en las que se produce la violencia, así como la prevención en aquellos núcleos familiares que puedan encontrarse en situación de riesgo, ha informado la Junta en nota de prensa.

Así, el programa —que esta legislatura ha incorporado a 16 profesionales para atender, sobre todo, el aumento de casos de violencia filioparental— se divide en tres áreas de atención: prevención, intervención con las víctimas e intervención con personas que han ejercido la violencia en el ambiente familiar.

En 2017, se atendió a 542 familias, el 46,49 por ciento por violencia filioparental, que es aquella que conlleva conductas reiteradas de violencia física, psicológica o económica dirigida a los progenitores o a aquellas personas que ocupen su lugar.

Un fenómeno cada vez más frecuente, que requiere reforzar la prevención y la detección precoz del mismo, para conseguir actuar antes de que la situación se convierta en alarmante y se requieran otro tipo de medidas, incluso judiciales.

Actualmente, el Programa de Prevención e Intervención en Violencia Familiar desarrollado del Mancha cuenta con siete equipos: uno en cada capital de provincia y otro en Talavera de la Reina (), además de un equipo itinerante situado en Alcázar de (Ciudad Real), que da cobertura al ámbito rural interprovincial.

El presupuesto con el que contó en 2017 este programa ascendió a 1.118.000 euros.