• Tras el radical y forzado proceso de reestructuración del sector, las cinco entidades con presencia hoy en integran a 12 antiguas cajas; pero siguen suponiendo la mitad del sistema financiero regional y manteniendo un convenio colectivo propio, independiente al de Banca.

• Se elegirán en total 141 delegados y delegadas: 67 en Banco CCM/Liberbank (antigua CCM); 32 en Caixabank (integrando , y ); 29 en Bankia ( y ), 10 en Unicaja Banco (antiguas , y Unicaja), y cinco en el Banco Mare Nostrum (antiguas , y Sa Nostra).

, 23 de noviembre de 2014. Estos trabajadores elegirán 141 delegados y delegadas: 67 en ; 32 en Caixabank; 29 en Bankia; 10 en Unicaja Banco; y cinco en BMN.

Estas cinco entidades son el resultado de las transformaciones y fusiones de 12 antiguas cajas de ahorro: es hoy el Banco CCM, integrado en Liberbank. Caixabank es el fruto de la fusión de La Caixa, CajaSol y Caja Guadalajara. CajaMadrid y Bancaja desaparecieron para formar Bankia. Unicaja Banco integra a las antiguas Caja España, Caja Duero y Unicaja. Y el Banco Mare Nostrum, a Caja Murcia, Caja Granada y Sa Nostra.

“El modelo jurídico de Cajas de Ahorro ha sufrido en estos últimos cuatro años un ataque sin precedentes, justificado por una supuesta inviabilidad de un modelo que, sin embargo, sí ha sido plenamente operativo en entidades como Ibercaja, Caixabank, Unicaja o , entre las más solventes del país según los últimos test de stress practicados al sector financiero europeo” explica Brigi Soánez, secretaria general de la Federación de Servicios de . “Las Cajas de Ahorro no eran ni son inviables, lo inviable ha sido la mala praxis de directivos codiciosos y sus erróneas actuaciones políticas y económicas –en muchos casos claramente corruptas-; con la dejación y la pasividad culpable, cuando no cómplice, de los organismos supervisores ( y Comisión Nacional del Mercado de Valores)”.

“Los culpables son otros, pero la crisis financiera y la reconversión forzada de las cajas de ahorro la hemos sufrido las plantillas y la ciudadanía”, subraya Soánez.

“Los trabajadores hemos vivido cuatro años de lucha, de zozobra y reacomodación de nuestros esquemas laborales. De las 45 cajas existentes en 2010 en España, hoy sólo quedan 15 entidades. Se han cerrado casi 8.000 oficinas (un 34,4%) y se han destruido más de 45.000 empleos en todo el Estado”

En CLM, el ajuste ha sido poco significativo en términos de empleo y de oficinas, pero las plantillas no se han salvado de las convulsiones del sector y en todos los casos viven hoy una mayor presión laboral como consecuencia de la aplicación de ERES en sus respectivas entidades. En el Banco CCM, siguen sufriendo la aplicación de un ERTE de reducción de jornada y el empeoramiento de las condiciones laborales afecta a casi la totalidad de trabajadores/as.

“En este escenario hostil es en el que, como sindicato mayoritario en el sector en la región, hemos tenido que trabajar CCOO; siempre con un objetivo primordial: el mantenimiento del empleo. Desde la movilización, y con planteamientos realistas en defensa de unas condiciones laborales dignas.”

“Han sido cuatro años en los que hemos hecho frente a la realidad; frenando la aplicación de la reforma laboral mediante la negociación de acuerdos que han primado la salida voluntaria, con indemnizaciones y programas de prejubilaciones dignos; y consiguiendo que los ajustes de condiciones sean temporales”, explica Soánez, que afirma que “el hecho de que CCOO tuviera la mayor representación, y por tanto la mayor responsabilidad, ha permitido que los acuerdos de reestructuración fuera menos lesivos para las plantillas.”

“Nuestra defensa del Convenio Colectivo ha permitido disponer de un ‘muro de contención’ frente a los ataques contra los derechos conseguidos en años de lucha; y hemos buscado y conseguido Acuerdos de Empresa para amortiguar los perjuicios de los procesos de homologación y ajuste; conservando todo lo posible la capacidad adquisitiva de los trabajadores en un escenario de devaluación salarial generalizada”.

Los acuerdos “han venido siempre precedidos de duros procesos de movilización, con paros, huelgas y manifestaciones que han contado con el apoyo mayoritario de las plantillas, lo que demuestra la confianza de los trabajadores en CCOO; que también ha mantenido la lucha en el día a día, atendiendo, asesorando y resolviendo sobre los problemas cotidianos de las personas, en especial, contra la excesiva carga de trabajo y la insoportable presión comercial”, subraya Soánez.

“CCOO es ahora la garantía ante otra posible reestructuración y para la renovación del Convenio Colectivo. Los últimos test de demuestran que el sector se ha recuperado, que ya no quedan excusas para recortes de derechos, congelación salarial o destrucción de empleo. Pero sería iluso pensar que todo ha vuelto a la normalidad

“El FROB aún no ha logrado vender BMN; la transmisión de Catalunya Caixa al aún no se ha culminado y tampoco la integración de en Caixabank; continúa habiendo ERES vigentes (como en BMN debido a la manifiesta incapacidad de gestión de la dirección) y en entidades como Liberbank y CCM los conflictos permanentes con la Dirección dificultan las relaciones laborales.

La distinta velocidad a la que las entidades se están normalizando hace que en algunas empresas estemos alcanzando acuerdos incluso de creación de empleo (Caixabank), mientras que en otras aún estemos sumidos en la ‘cola del huracán’. Así que necesitamos mantener el impulso unitario y de movilización; y la fuerza de negociación para afrontar con garantías esta nueva fase, tanto para seguir defendiendo el empleo como para renovar el Convenio que de momento, sigue siendo independiente al de Banca”.

Por ello, concluye Soánez, “apostar de nuevo por CCOO, es no jugársela. Es apostar por un sindicato que funciona”.