Con la subida de la base reguladora, que la Seguridad Social ha realizado de oficio y que tendrá un coste este año de 399 millones de euros, la pensión media de las viudas que reúnen los requisitos para acceder a esta mejora ha pasado de 814,54 euros mensuales a 847,71 euros al mes, lo que supone un incremento de 33,17 euros mensuales (464 euros al año), equivalentes a un 4,07% más.

Por comunidades autónomas, presenta el mayor número de beneficiarios de esta medida, con 62.839 pensiones de viudedad afectadas. Le siguen Cataluña (62.022), Andalucía (57.190), País Vasco (44.698), Comunidad Valenciana (33.399), Castilla y (28.095), (25.102), (20.479), Aragón (16.003), Castilla-La Mancha (14.238) y Canarias (11.522).

Cierran la tabla, con el menor número de beneficiarios en valores absolutos, (8.755 pensionistas de viudedad), (7.920) (6.712), Extremadura (6.594), (4.867) y (2.651). En las ciudades autónomas de y se beneficiarán de esta subida de la base reguladora 610 y 354 pensionistas, respectivamente.

El incremento de cuatro puntos en el porcentaje sobre la base reguladora se aplica también a otras 445.639 pensiones que, sin embargo, no notarán la subida en su nómina mensual al tratarse de pensiones que reciben complemento a mínimos.

Esto significa que el Estado complementa adicionalmente la pensión hasta el mínimo fijado anualmente en los Presupuestos Generales del Estado y que en 2019 está previsto que ascienda a 677,4 euros para las prestaciones de viudedad de mayores de 65 años. Estas pensiones han visto reducido el complemento que recibían del Estado en la misma proporción en que ha aumentado el importe de su prestación.

La subida de la base reguladora hasta el 60% no tiene carácter consolidable, de manera que los pensionistas de viudedad sólo podrán seguir disfrutando de esta mejora si continúan cumpliendo en el futuro los requisitos exigidos en la ley, fundamentalmente que no tengan otros ingresos.

LA SUBIDA, APLICADA DE OFICIO

Las nuevas cuantías se aplican ya de oficio en todas las pensiones de viudedad causadas antes del 1 de enero y que reúnen los requisitos requeridos. No obstante, esta previsión no producirá efecto en las pensiones reconocidas en aplicación de normas internacionales ni cuando el titular de la pensión resida en el extranjero.

Trabajo recuerda que a aquellas personas que soliciten una nueva pensión de viudedad se les aplicará esta medida si reúnen los requisitos de acuerdo con la información que incorporen en su petición de alta de la prestación, sin necesidad de pedirlo expresamente.

La Seguridad Social ha realizado de oficio las comprobaciones necesarias para determinar los beneficiarios y efectuar la subida de la pensión de viudedad. Para ello ha cruzado datos con la y las administraciones fiscales de País Vasco y Navarra, Clases Pasivas del Estado y otras mutualidades públicas.

Aquellas personas titulares de una pensión de viudedad a las que no se les haya incrementado de oficio el porcentaje de mejora y consideren que sí reúnen todos los requisitos pueden solicitar la revisión de su prestación en los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) y pedir allí un impreso-tipo diseñado especialmente para este caso.

También se puede descargar este impreso por vía telemática en la web de la Seguridad Social y enviarlo con certificado digital o usuario/contraseña desde la sede electrónica de la Seguridad Social, a través del servicio ‘Presentación de otros escritos, solicitudes y comunicaciones ()’.

SE REDUCE LA BRECHA DE GÉNERO

Trabajo ha destacado que esta mejora de la pensión de viudedad, junto a la revalorización de las pensiones aplicada en 2019, ha recortado en un sólo mes la brecha de género de las pensiones en siete décimas. Así,a 1 de enero, la diferencia entre la pensión media de un hombre y la de una mujer alcanza el 35%, siete décimas menos que a 1 de diciembre de 2018. En 2010, la brecha era del 38,7%.

En enero de este año, la pensión media del sistema se ha incrementado un 1,8% en el caso de los hombres, y un 2,8% en la de las mujeres, con lo que el aumento medio ha sido del 2,2%.

El coste real del incremento de la base reguladora de la pensión de viudedad, teniendo en cuenta la compensación parcial de 12,9 millones de euros que aporta el Estado en concepto de complementos a mínimos, alcanza los 28,5 millones de euros mensuales (ya incluidos en la nómina de las pensiones de enero). Para el conjunto del ejercicio 2019, supone un gasto de 399 millones de euros.

Esta mejora de las pensiones de viudedad deriva de la reforma de pensiones de 2011, que abogaba por subir la base reguladora de las viudas sin ingresos en un plazo de ocho años a contar desde el 1 de enero de 2012. No obstante, la medida fue aplazada durante siete años. El decidió acometerla en un periodo de dos años, subiendo desde agosto de 2018 la base reguladora desde el 52% al 56%, y a partir del 1 de enero de 2019 elevándola desde el 56% al 60%.

Este primer incremento hasta el 56% benefició a 390.693 personas y supuso un gasto de 27,5 millones de euros mensuales. La pensión media de las personas beneficiadas pasó de 753,97 a 811,97 euros al mes.