Según han informado fuentes del , la investigación originada en mayo de este año se originó al detectarse un incremento de robos en el interior de empresas de la localidad, donde el objetivo de los autores era la chatarra, hierro, aluminio y herramientas que hallaran a su paso.

El estudio pormenorizado de las imágenes aportadas por las víctimas, así como los controles realizados por la Guardia Civil en las zonas industriales, permitieron identificar a los integrantes de uno de los dos grupos, quienes resultaron detenidos en la primera fase de esta operación desarrollada el pasado mes de junio, y que permitió la detención de siete personas y un investigado, todos ellos varones y de nacionalidad española.

A partir de este momento, los agentes centraron sus esfuerzos en localizar a los integrantes del segundo grupo, el cual estaba conformado por miembros de una misma familia, que tomaban numerosas medidas de seguridad.

Para desplazarse hasta los lugares utilizaban coches, con los que realizaban las vigilancias e incluso despistaban a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Hasta el lugar se desplazaban un mínimo de tres personas, accediendo al interior del recinto los más jóvenes, quienes accedían saltando la valla perimetral. Mientras, en el exterior esperaban los más mayores y experimentados haciendo labores de vigilancia.

En la segunda fase de la operación se ha detener a los diez integrantes de este otro grupo y a la investigación de otra persona.