España cuenta con un 39,2 por ciento de alumnos resilientes, es decir, aquellos que pese a su nivel socioeconómico bajo tienen un rendimiento académico alto, 10 puntos porcentuales más que la media de los países de la OCDE, según el informe ‘Indicadores comentados sobre el estado del sistema educativo español 2017’, presentado este martes 19 de septiembre en .

Este documento de las fundaciones y Sociedad y Educación se basa en indicadores básicos sobre la educación en España relativos al curso 2014-2015 del , Cultura y Deporte, así como de la OCDE, que son analizados por once expertos en la materia. En concreto, las conclusiones sobre resiliencia se extraen de datos del informe PISA 2015 de la OCDE.

El sociólogo de la Universidad de Zaragoza Pau Marí-Klose ha explicado que pese a que los niños de entornos familiares desfavorecidos tienden a presentar resultados académicos más bajos desde las etapas más tempranas, y son más proclives a abandonar los estudios, sin embargo, hay casi un 40% que supera las dificultades que conlleva un hogar desfavorecido y logra el éxito educativo.

“En España hay un porcentaje relativamente alto que lo hace muy bien. Hay buena proporción de estudiantes desfavorecidos con nivel alto de competencias y esto ha ido en aumento entre 2006 y 2015”, ha indicado este investigador, que ha subrayado que en esta resiliencia influyen las capacidades individuales de cada alumno, la escuela, la familia y el entorno. “No parece que lo hagamos mal en España. Pero pese a estos niveles altos tenemos tasas de abandono y repetición también muy altas”, ha añadido.

En concreto, ha explicado en que en la escuela se puede incidir en la resiliencia “inculcando valores y corrigiendo las trayectorias de desafección que aparecen desde etapas muy tempranas, antes de los diez años”. En cuanto a la familia, ha apuntado que las dosis de supervisión y exigencia por parte de los padres, combinadas con una buena comunicación y proximidad afectiva, también pueden ser favorecedoras de la resiliencia.

Asimismo, contribuyen a esta superación del alumnado desfavorecido el entorno comunitario, es decir, los recursos públicos —bibliotecas, transportes o el acceso a servicios extraescolares— o los adultos que pueden representar modelos de comportamiento positivo, es decir, ejemplos de hasta donde pueden llegar si mantienen el compromiso escolar.

LA RESILIENCIA Y LOS RECORTES

Preguntado si este porcentaje de alumnos resilientes, que ha aumentado entre 2006 y 2015, podría bajar como consecuencia de los recortes y ajustes que desde 2012 han afectado al sistema educativo, como la eliminación de iniciativas como el Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo (PROA), Marí-Klose ha señalado que es difícil cuantificar porque los efectos de estas medidas se extienden unos años.

“Es difícil cuantificar los resultados de los recortes a corto plazo. Ya veremos las consecuencias más adelante. Los recortes, en la medida que inciden en programas importantes, generan pobreza infantil y condiciones socioeconómicas adversas”, ha advertido.

A LOS 15 AÑOS, EL 36% HA REPETIDO

Otro de los asuntos analizado en este informe tiene que ver con la repetición de curso, un asunto que también ha centrado el debate en al Subcomisión parlamentaria para el Pacto Educativo. En concreto, el catedrático en Sociología de la Julio Carabaña advierte de que el 36,1% de los estudiantes españoles a los 15 años acumula un retraso en la escolarización académica, fundamentalmente debido a la repetición.

“Contra lo que pudiera parecer, la tradición de repetir no parece que haya perdido fuerza, sino que se ha mantenido e incluso aumentado desde el año 2000”, ha señalado este experto, que advierte, además de que la repetición se acelera a medida que aumenta el tiempo que los alumnos pasan en la escuela, pues este 36,1% de alumnos retrasados en la escolarización se compone de un 16,1% de repetidores en Primaria y un 20% en la ESO.

Así, a los 15 años, la edad teórica de finalización de la ESO, la tasa de idoneidad (porcentaje de alumnos que se encuentran en el curso que les corresponde) era en el 2014-2015 del 63,9% en España, aunque existen diferencias “sustantivas” entre las comunidades autónomas, según advierte este experto.

“¿Alguien puede explicar por qué en Aragón, vecina de Cataluña y , los alumnos que repiten curso son casi la mitad? Es incomprensible”, ha aseverado. Así, por encima del promedio nacional se encuentra Cataluña, con un 76,6% de idoneidad, seguida de País Vasco (72,7%) y Navarra (71,2%), mientras que en el otro extremo de la tabla se sitúan, tras y , con un 47,3 y un 47,9%, respectivamente, Aragón (51,2%), Castilla-La Mancha (56,9%) y (57,4%).

LA AUTONOMÍA DE LOS PUEDE SER “NOCIVA”

Otro de los asuntos analizados en este informe tiene que ver con la defendida autonomía de los centros educativos tanto por el Gobierno como por algunos sectores de la comunidad educativa. Para ello se basa en la última encuestas que PISA hace a los directores y que refleja que España está a la cola de la OCDE en este ámbito, sólo por encima de Grecia e Italia.

Sin embargo, pese a este dato, el experto Miguel Ángel Alegre ha indicado que la autonomía y la innovación educativa son positivas siempre que no generen segregación del alumnado por motivos socioeconómicos. Asimismo, ha subrayado que pueden ser “nocivas” para los centros con escasos recursos materiales y humanos.

“Innovación y autonomía si, pero siempre y cuando tengan lugar en contextos educativos no desiguales, no segregadores y den lugar a ejercicios de evaluación para ver qué se consigue en términos de competencias educativas”, ha subrayado en la presentación del documento para el que ha analizado bajo qué condiciones se debería ejercer esta autonomía escolar.

Para Alegre, es necesario apostar por controlar que las escuelas que reciben fondos públicos tengan prerrogativas legales que les impidan seleccionar alumnos y que haya mecanismos de control para evitar prácticas encubiertas: “Al final, las familias han de poder escoger entre proyectos educativos comparables y de calidad”.