La diputada de Educación, e Igualdad de la Diputación de Toledo, , ha señalado que “se trata de una exposición diferente por lo que plantea y por tratarse de un complejo proceso fotográfico hasta conseguir las instantáneas deseadas”, según ha informado la Institución provincial en nota de prensa.

El proyecto ‘Green Geometry’ llega a Toledo de la mano de un equipo de trabajo formado por tres personas dedicadas a fotografiar la belleza y diseño presente en el interior de las plantas. Se trata de una exposición con 27 propuestas artísticas, que ha sido inaugurada por la diputada provincial Ana Gómez, que ha indicado que esta muestra “desvela el interior mágico de las plantas y es también la denominación de un ambicioso proyecto que combina ciencia y naturaleza”.

Alberto Puime, Ricardo Vega y Daniel Acosta se han embarcado en una propuesta diferente, original y cuyos resultados salen a la luz en forma de fotografía tras un laborioso y complejo proceso realizado con las plantas.

La diputada ha invitado a “observar las 27 fotografías de esta exposición para transportarse a un mundo imaginario, salido de las fantasías y ensoñaciones de lo que se esconde a nuestras miradas y a nuestros ojos”.

Esas instantáneas son las que van a poderse ver en el Centro Cultural San Clemente hasta el 5 de diciembre, exponiendo en las fotografías el interior de plantas autóctonas de la provincia de Toledo.

UN PROYECTO QUE COMBINA CIENCIA Y NATURALEZA

‘Green Geometry’ es un proyecto único que combina ciencia y naturaleza, empleando para conseguir sus fotografías técnicas diferentes para obtener imágenes sorprendentes de los tallos y las hojas de las plantas, vistas al microscopio como nunca antes se habían podido observar. Cada especie estudiada presenta su propio patrón y, como ocurre en la naturaleza con los copos de nieve, no hay dos especies iguales.

El método de trabajo utilizado por Alberto Puime, Ricardo Vega y Daniel Acosta pasa por la recolección de las plantas, que se identifican y se toman muestras de sus tallos y hojas, antes de ser conservadas en formol, que detiene el proceso de descomposición de los tejidos.

Posteriormente, se procede a su deshidratación y conservación de las piezas con parafina y a los cortes en microtomo, una máquina de precisión que permite obtener secciones de la muestra 15 veces más finas que el grosor de un cabello humano.

Esas secciones, colocadas en un portaobjetos, reciben los colorantes oportunos, en función de sus propiedades químicas, pudiéndose ya ser observados al microscopio en imágenes de alta resolución, aumentadas hasta 400 veces, para poder ser fotografiadas y obtener así el resultado final.