Según dicho estudio, los avances tecnológicos a la hora de pagar — como el ‘contactless’ o por el móvil— también han contribuido a que entre la población española se dé un cambio de tendencia: un 80,8% de los ciudadanos que afirma pagar a través de plataformas electrónicas e incluso un 54,6% que no dudaría en recomendar a sus padres usar estos métodos de pago.

Además, en el caso de Castilla-La Mancha, estos nuevos métodos de pago convencen más que en el resto del país: el 83,8% de los castellano-manchegos usan el pago electrónico y el 57,8% animaría a sus padres a empezar a usar esta vía.

Según el informe de , el año pasado el parque de tarjetas aumentó hasta los 74,5 millones y, actualmente, cada español tiene de media 1,5 tarjetas.

A pesar del crecimiento de esta cifra, la percepción sobre la tendencia a largo plazo es más negativa y la mayoría de los españoles cree que, con el tiempo, el pago electrónico destronará no solo al efectivo, sino también al pago con tarjeta.

En este sentido, según el estudio de Rastreator.com, más de la mitad de los españoles (55,8%) cree que el dinero físico desaparecerá dentro de unos años y hasta un 52,8% opina lo mismo de las tarjetas de plástico.

En esta misma línea, el 55% de los habitantes de Castilla-La Mancha cree que el dinero físico desaparecerá con los años y un 43,8% lo piensa así de las tarjetas de plásticas.