Fernández Sanz ha hecho retrospectiva para recordar cómo afrontó el inicio de la pasada legislatura con respecto a este mandato, poniendo en valor los avances.

Ha reparado en que Castilla-La Mancha presenta una población envejecida, una gran dispersión y mucha cronicidad, y con estas premisas hay que trabajar con el objetivo de dejar a la región como “referente” en la atención sanitaria.

Así, ha hablado de la nueva Dirección General de Humanización unida a la Atención Sociosanitaria como uno de los hitos de su organigrama, a lo que ha sumado la Dirección General de Atención Primaria, uno de los ámbitos a los que quieren prestar especial atención con la intención de llegar al 25% del presupuesto.

Seguir trabajando en ofertas de empleo público para estabilizar los puestos de trabajo llegando al 8% de interinidad, apuntalar la y mejorar la atención en salud mental están entre los grandes retos de legislatura.

En cuanto a grades obras, son 171 las proyectadas desde la pasada legislatura y faltan 56 por completarse, entre ellas los cinco grandes hospitales —Cuenca, , Guadalajara, y Albacete—, extremo que también quiere completar en este mandato.

También pretende que la oncología pediátrica llegue a los hospitales de todas las capitales de provincia; y su intención es que en todos los hospitales de la Comunidad Autónoma tengan equipamiento para realizar resonancias magnéticas.

Consolidar lo iniciado, desarrollar el Plan de salud 2019-2025 con sus nueve líneas de trabajo, incentivar la gestión participativa y un sistema de trabajo por resultados están en la hoja de ruta de la Consejería, según ha desgranado Fernández Sanz.