A partir de este viernes y hasta el próximo día 22, los simpatizantes e inscritos en Podemos podrán votar a sus candidatos para formar parte de las listas a las elecciones generales. Deberán elegir entre un total de nueve equipos entre los que el favorito es el encabezado por Pablo Iglesias, que incluye a su núcleo más cercano.

Esta situación se da después de que los dirigentes más críticos, como la líder andaluza , el eurodiputado o el secretario general de , , se negaran a competir presentando una lista alternativa.

Esto hace que sea más que previsible que Pablo Iglesias sea elegido candidato a la Presidencia del Gobierno y su equipo de 65 personas se haga con los principales puestos de la formación ‘morada’ al Congreso de los Diputados.

De ella forman parte numerosos dirigentes de la formación a nivel estatal, autonómico o municipal y el equipo más próximo a Pablo Iglesias: Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, , , o . Pero además, incluye a un reducido grupo de profesionales independientes, como la excandidata de IU y promotora de Convocatoria por , , o el exvocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) .

Además, otra de las listas presentadas a las primarias, ‘Territorios Claro Que Podemos’, incluye también a personas afines a Pablo Iglesias y suma las posibilidades de reunir en las candidaturas a próximos a la dirección nacional.

Del resto de listas destacan las que han presentado desde comunidades como o colectivos críticos con la circunscripción única fijada por la dirección nacional para votar las candidaturas. Su objetivo, reivindicar el peso de los territorios en la elaboración de las listas.

Es el caso de la lista ‘Utopía y Dignidad’ encabezada por el alcalde de () y líder nacional de la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT), , el portavoz nacional del (SAT), , y el director de cine , las tres personas con más peso de las que se enfrentan a los candidatos de Iglesias.

PROCESO CON REBELIÓN INTERNA

El proceso puesto en marcha por la formación a principios de julio para conformar sus listas al Congreso y al ha generado la mayor rebelión interna que ha vivido Podemos desde que naciera hace un año y medio.

El modo de elaboración de las listas provocó que más de 900 cargos autonómicos y locales del partido —incluidos los secretarios generales de Andalucía, y Asturias, Teresa Rodríguez, y , respectivamente— y las direcciones de País Vasco, Aragón, , Madrid y Asturias, rechazaran públicamente el reglamento aprobado por la dirección nacional, al considerar que ni el mecanismo ni los plazos garantizan la pluralidad ni la participación.

Entre los aspectos del reglamento que más críticas han despertado figuran, por un lado, la posibilidad de votar a equipos completos con un solo ‘click’, el sistema conocido como ‘lista plancha’. Este mecanismo, según denuncian sus detractores, favorece a las candidaturas más conocidas, que una vez más son las arropadas por la dirección nacional y el secretario general, Pablo Iglesias.

Los críticos también rechazan el sistema elegido para conformar la candidatura al Congreso, que fija una única circunscripción a nivel estatal, en lugar de permitir que los inscritos en cada provincia escojan en votaciones diferencias a sus candidatos a la Cámara Baja. Este sistema facilita, a su juicio, que se pueda imponer desde Madrid una lista de candidatos y que éstos puedan presentarse en circunscripciones con las que no tienen ningún tipo de vinculación.