En declaraciones a los medios antes de reunirse para abordar distintos asuntos, Carlés ha señalado que hay quien puede pensar que estas personas son “un posible terrorista en potencia o que vienen camuflados porque pertenecen a células terroristas” y “no hay disparate más gordo que podamos decir” ni “daño más grande que podamos hacer” con relación a la población inmigrante que viene a España buscando protección.

“Todos buscamos vivir con dignidad y en estos países no se vive con dignidad”, ha señalado, consciente de que aunque es verdad que existe terrorismo islámico, el inmigrante refugiado que llega “lo hace en situaciones muy difíciles”. Por ello, en su opinión, en una sociedad desarrollada no se puede “caer en estas barbaridades” y lo que se debe hacer es “trabajar por la integración”.

Según ha señalado, ACCEM trabaja en doce comunidades autónomas, además de y , con la población que llega a España pidiendo asilo y refugio en tres fases distintas, una primera de seis meses donde se forma a estas personas y se trabaja el idioma, una segunda de otros seis meses también donde pueden empezar a ser autónomas y una tercera donde se convierten “en ciudadanos como nosotros”.

Al respecto, Carlés ha asegurado que las personas que llegan , Iraq o Venezuela son “gente preparada”. “Sale lo mejor de cada país porque la situación les impide salir”, ha comentado, animando a los ciudadanos a ser “más solidarios y generosos” y a trabajar por la diversidad porque es un punto “que une a todos” y es “una riqueza”.

NO TIRAR DE ESTEREOTIPOS

De su lado, el vicepresidente segundo ha defendido que las personas que llegan a la Comunidad Autónoma estén “bien atendidas” y tengan “una vida digna acorde a los parámetros y valores” que tenemos tanto en el país como en Castilla-La Mancha, y evitar que alguno de estos casos “pueda derivar hacia radicalizaciones que en última instancia pudieran derivar a cuestiones de terrorismo”, aunque ha explicado que en la Comunidad Autónoma, en este sentido, “no hay percepción de alarma” y “podemos estar tranquilos en líneas generales”.

José García Molina ha apostado por “trabajar muy fuerte” para “romper una identificación que no beneficia a nadie, y es la de refugiados y terroristas”, y ha insistido en que la mayoría de estas personas “viene huyendo de las guerras y del terrorismo” y se hace “un flaco favor cuando se tira de estereotipos”.