El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, que participó ayer de forma activa en la reunión celebrada entre cooperativas y destiladores en la sede del Ivicam en Tomelloso (Ciudad Real), valoró hoy de forma muy positiva el acuerdo alcanzado entre ambas partes “ya que supondrá una gran tranquilidad para todo el sector, pues significa que las cooperativas se comprometen a entregar el 25% del vino de mesa para elaborar alcohol de uso de boca”.

Con este acuerdo, explicó Martínez Guijarro, se garantiza por un lado el suministro de vino de mesa para la destilación y, al mismo tiempo, permite que se pueda desarrollar la normativa para la aplicación de la OCM del vino en un punto concreto, como son las ayudas directas al viticultor que, además, estarán condicionadas tanto a la presente campaña como a la próxima.

Por tanto “conseguimos poner en marcha esa línea de ayuda directa que era uno de los objetivos que se marcó el sector vitivinícola de Castilla-La Mancha, con el Gobierno regional al frente, cuando empezamos a negociar la OCM del vino”, aseguró el consejero. Una ayuda que durante los dos primeros años será acoplada a la destilación de uso de boca.

Martínez Guijarro explicó que con el acuerdo “estamos retirando del mercado el 25% del vino de mesa, con lo cual la posición negociadora de las cooperativas y las bodegas de la región se mejora de cara a vender el resto del vino, al reducirse la oferta”.

Asimismo, señaló, “se da cumplimiento a la propuesta planteada por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, en concreto del secretario de Estado Josep Puxeu, que pidió el pasado mes de agosto al sector vitivinícola regional (que representa el 70% a nivel nacional) que alcanzara un acuerdo que permitiera la puesta en marcha de esa línea directa de ayudas”.

“Nosotros hemos cumplido esa parte del acuerdo”, expresó, por eso ahora desde el Gobierno regional “confiamos en que los responsables del Ministerio plasmen también la parte que asumieron de modificar la ficha financiera, que debe hacerse en el mes de marzo, para cumplir los objetivos que todos nos habíamos marcado con la negociación de la OCM del vino”.

Por tanto, reiteró, “lo importante es lanzar un mensaje de tranquilidad al sector ya que vamos a tener garantizada la ayuda al viticultor y, al mismo tiempo, vamos a conseguir una buena posición negociadora para vender el vino y, si tenemos buenos precios en la venta del vino se podrá pagar a buen precio la uva”.

Ahora es importante que los viticultores conozcan el mecanismo, de esta forma explicó el consejero, “tienen que entregar la uva a aquellas bodegas que, durante las campañas de referencia, han destinado parte de su producción a alcohol de uso de boca y tienen que exigir que, como mínimo, se destine a la destilación el 25% del vino de mesa que produzca esa bodega, porque si no, no tendrán derecho a la percepción de esa ayuda directa al viticultor”.