Este servicio de mantenimiento se aplicará en los Centros de Regulación y Control de (, y ), , Albacete y , que conforman un conjunto integral de sistemas de gestión, supervisión y control de todas las líneas de alta velocidad en servicio.

Los CRC son centros operativos dedicados al control y regulación del tráfico exclusivamente para la Red de Alta Velocidad. Todos ellos cuentan con el sistema Da Vinci, que integra todos los sistemas y subsistemas que intervienen en la regulación del tráfico ferroviario en una misma plataforma.

De este modo, desde estos centros se regulan simultáneamente la señalización, electrificación, sistemas de comunicaciones, información al viajero y energía, entre otros elementos, según ha informado este lunes Adif.

Los CRC dirigen y coordinan las circulaciones en tiempo real, siguiendo un plan de transporte definido, cumpliendo los índices de seguridad y puntualidad exigidos, y permitiendo una respuesta inmediata ante las posibles incidencias.

El centraliza el telemando (control remoto) de toda la red, mientras que los demás, denominados CRC de línea, permiten configurar un modelo de gestión más flexible para responder a las necesidades puntuales de la explotación. Así, el correcto control del tráfico queda garantizado frente a cualquier posible incidencia.

Ahora mismo están en pleno funcionamiento cuatro CRC para alta velocidad. El CRC de Puerta de Atocha, que ejerce de centro neurálgico para toda España y que está preparado para asumir las ampliaciones derivadas de la entrada en servicio de nuevas líneas de alta velocidad; el CRC ubicado en Albacete para gobernar la LAV Madrid-Cuenca-Albacete-Valencia/Alicante; el CRC Gutiérrez Soto de Zaragoza, para la LAV Madrid--Frontera francesa, y el CRC de Antequera para el seguimiento de la línea -.