El , y en concreto la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, “confía en la colaboración” de los agentes del Sistema de I+D+i para poder “mejorar aún más” un anteproyecto de Ley que, en su definición, ha tenido en cuenta las diversas aportaciones de investigadores y centros de investigación de la región, ha informado la Junta en nota de prensa.

Tras la recogida de aportaciones, el texto será analizado en las distintas consejerías para, posteriormente, tras recabar los correspondientes informes jurídicos, pasar al y, finalmente, el Consejo de Gobierno remitir el proyecto de Ley a las Cortes para su debate y aprobación.

Uno de los principales objetivos que se pretenden con esta Ley es asegurar el compromiso del Gobierno regional de incrementar progresivamente los fondos regionales destinados a la I+D+i, incluyendo lo destinado a las universidades, con el fin de conseguir los porcentajes de financiación sobre el PIB, a nivel nacional y europeo.

Así, con esta Ley “se pretende regular por primera vez, de forma global y sistemática, la actuación de los poderes públicos de Castilla-La Mancha en materia de investigación científica y técnica, desarrollo tecnológico e innovación”.

La implantación de un sistema de planificación, seguimiento y evaluación conjunto que defina las líneas prioritarias de actuación en convergencia con los documentos estratégicos europeos y nacionales y que programe la utilización de forma estable, periódica y previsible, de los recursos disponibles de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para la I+D+i es una de las tres líneas de actuación previstas en la nueva Ley.

La segunda línea de actuación es la creación de la estructura institucional de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha encargada de la planificación en materia de investigación científica y técnica, desarrollo tecnológico e innovación, en base a objetivos previamente definidos. En este apartado de la Ley destaca la creación de la , que permitirá coordinar de forma más eficiente los recursos de I+D+i de la región.

Y la tercera, el establecimiento de una serie de medidas sistemáticas dirigidas a promocionar e incentivar la investigación científica y técnica, el desarrollo tecnológico y la innovación.

Los cambios operados en los últimos años, con la necesaria aprobación de las Estrategias Nacionales y Regionales de Especialización Inteligente y la puesta en marcha del nuevo programa Horizonte 2020 de en el que se plantea para todos los países y regiones un crecimiento inteligente, sostenible e integrador; así como la finalización del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016, con la consiguiente puesta en marcha de uno nuevo, “convierten a la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación en una necesidad para que los investigadores regionales y el tejido productivo puedan ser cada vez más competitivos en una economía globalizada”.