Estas circunstancias, unidas al momento favorable de la economía regional y a los grandes logros consumados por el Gobierno regional, como el Plan de Infraestructuras firmado con el Ministerio de Fomento o los avances en los acuerdos en materia de agua, hacen que el futuro de Castilla-La Mancha se presente con un horizonte muy esperanzador.

En este sentido, ha sido fundamental la firma del Pacto por el Desarrollo y la Competitividad, un ambicioso proyecto que contempla medidas estratégicas para el horizonte 2010 en los más diversos ámbitos, a través del diálogo y el entendimiento con los agentes económicos y sociales.

Todo ello, en defensa de los intereses de los castellano-manchegos que se están viendo beneficiados de las mejoras sanitarias, la construcción de Viviendas de Protección Oficial, los recursos para personas dependientes, la creación de puestos de trabajo, la apuesta por las energías renovables y el desarrollo sostenible y, en general, de toda una serie de políticas encaminadas a mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

En la siguiente entrevista, José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha desde abril de 2004, profundiza en las claves de este salto cualitativo y cuantitativo que está experimentando Castilla-La Mancha y, lejos del conformismo, anticipa los nuevos retos a los que nos enfrentamos los castellano-manchegos.

Ese borrador supone un avance en las posiciones que defiende Castilla-La Mancha. En ese texto, que aún hay que discutir mucho, se señala, efectivamente, que las comunidades autónomas deben tener mayor participación y más peso en los órganos de gestión del agua. Esa es la propuesta que yo defendí ya en el año 2004. Por cierto, fui el primero en proponerlo.

No obstante, es un texto que hay que seguir mejorando, porque los objetivos de Castilla-La Mancha en materia hidrológica están muy claros y vienen definidos en el Estatuto de Autonomía que ahora estamos reformando: debemos ser determinantes en las Confederaciones Hidrográficas. Estamos también trabajando para acabar poco a poco con la hipoteca del Trasvase Tajo-Segura con el año 2015 como horizonte final.

Se van dando pasos. En esta reunión se puso sobre la mesa una propuesta de resolución que establecía que las comunidades autónomas debíamos tener más voz y más voto en los órganos de gestión del agua.

Pero mi posición va con la lógica de los tiempos y tiene la fuerza de la razón y de los argumentos, así que, más tarde o más temprano, se abrirá paso en el conjunto de la política hidrológica española. El presidente del Gobierno de España lo dijo hace poco delante de mucha gente: Castilla-La Mancha se ha abierto paso en el debate del agua y no se hará nada en esta materia sin contar los castellano-manchegos.

A una región como Castilla-La Mancha le interesan, y mucho, los nuevos fondos tecnológicos y las políticas de I+D+I que definen los nuevos Presupuestos de la Unión Europea y de los que salimos muy bien parados en la última Conferencia de Presidentes.

Se trata de una apuesta estratégica dentro del Pacto por el Desarrollo y la Competitividad que hemos firmado con la patronal y los sindicatos de Castilla-La Mancha.

Nuestra región está ya entre las tres comunidades autónomas de España que más crecen y que más empleo crean, pero el futuro de nuestra economía, la competitividad de nuestras empresas va a pasar, y mucho, por que estemos en la vanguardia de estas nuevas tecnologías de la información. Es la apuesta por este tipo de tecnologías la que hace posible, por ejemplo, proyectos de futuro tan magníficos y prometedores, como la instalación en Albacete de una factoría como la de Eurocopter.

En estos tres años hemos recuperado el tiempo perdido. Es verdad que en Castilla-La Mancha hemos tenido siempre una hipoteca visible, el Trasvase Tajo-Segura.

Pero además hemos tenido que soportar que las obras que necesitábamos se postergaran en el tiempo mientras en otros territorios sí se hacían esas actuaciones. En honor a la verdad, he de decir que el actual Gobierno de España está invirtiendo en infraestructura hidráulica lo que ningún otro había invertido hasta ahora y que el ritmo de ejecución de las obras es el comprometido.

Castilla-La Mancha está creciendo mucho (en población, en industria, en empresas, en empleo), y necesita el agua que discurre por nuestro territorio. Como dice el refrán, no podemos dejar correr el agua porque la necesitamos aquí.

El programa AGUA del Ministerio de Medio Ambiente supone una inversión de más de 2.000 millones de euros (casi medio billón de las antiguas pesetas) en nuestra región. Y ya han comenzado las obras más importantes y simbólicas: la Tubería a la Llanura Manchega, el Plan para los Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, el abastecimiento a casi 30 pueblos de la provincia de Cuenca por los que atraviesa el acueducto Tajo-Segura con agua del trasvase o la obra de la Planta de Ósmosis inversa en Albacete, que ya está adjudicada, y que supondrá una inversión superior a los 10 millones de euros. 

Es verdad que el “titular”, digamos, de la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía es la fecha de caducidad del Trasvase Tajo-Segura. Y el hecho de que se haya aprobado por unanimidad nos da fuerza. Pero hay muchos más asuntos de interés, por supuesto. Hablamos del modelo de financiación suficiente para Castilla-La Mancha o definimos cuál debe ser el porcentaje de inversión del Estado en nuestra Comunidad Autónoma, por ejemplo.

Pero me siento especialmente orgulloso de un apartado en el que los castellano-manchegos nos reconocemos a nosotros mismos una carta de deberes y de derechos. Es decir, que incluimos en la Ley Marco de nuestra Región, en nuestro Estatuto, el modelo de Sociedad del Bienestar que estamos construyendo.

Ya lo ha creado. Y eso es extraordinariamente positivo. Antes, nadie sabía la injusticia que se cometía con esta tierra en materia de agua y hoy la opinión pública lo sabe. Es un tema del que se ha hablado y del que se seguirá hablando.

Ningún Estatuto es inconstitucional hasta que no es aprobado por las Cortes Generales de España. Y el nuestro está en trámite. Le puedo asegurar  que nuestro Estatuto es impecable. Una cosa es la Ley, que la cumplimos y la hacemos cumplir en Castilla-La Mancha, y otra muy distinta es que no guste el enfoque.

Para Castilla-La Mancha es un paso muy importante. Saber que cualquier persona, cuando ya no pueda cuidarse por sí misma, tendrá derecho a ser atendida en todas sus necesidades es un avance tan solo comparable a la universalización de la Educación, la Sanidad o la implantación del sistema público de pensiones.

Así, durante el presente año, serán unos 10.000 castellano-manchegos, considerados grandes dependientes, los que dispondrán de atención especializada. De hecho, la gran mayoría de ellos ya están siendo cuidados en los centros y recursos que gestionamos desde el Gobierno regional. No en vano, tal y como señala el Libro Blanco de la Dependencia elaborado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, nuestra Comunidad Autónoma es la más preparada para afrontar la aplicación de la Ley. Yo quiero, además, que sea la aventajada en llevarla a la práctica.

Nuestro esfuerzo, durante estos años, ha sido para ampliar y mejorar la red de atención pública a personas mayores y con discapacidad, pues consideramos que la primera labor de un Gobierno progresista es ocuparse de aquellos que necesitan del apoyo de toda la sociedad para poder disfrutar de una vida digna.

Como le he explicado anteriormente, somos actualmente la Comunidad Autónoma que posee la mayor cobertura en recursos para personas mayores, no sólo en plazas residenciales, sino también programas de asistencia domiciliaria.

Estamos decididos y comprometidos para que todas las personas mayores que necesiten una plaza de residencia la tengan, y lo vamos a hacer porque es de justicia. A nuestros padres y abuelos les debemos todo.

En estos momentos seguimos creciendo para garantizar a todas aquellas personas mayores que necesiten de este tipo de recursos, que su demanda será atendida en el menor tiempo posible, con el fin de que puedan gozar de las atenciones y cuidados necesarios para garantizar su calidad de vida.

Actualmente, Castilla-La Mancha cuenta con más de 11.500 plazas en centros residenciales y estancias diurnas, con el fin de dar respuesta a la demanda de atención de las personas mayores en situación de dependencia.

Es difícil evaluar el impacto directo de las diferentes políticas públicas sobre la evolución del mercado libre inmobiliario, ya que son muy distintas las variables que se manejan.

Sí es cierto que todos los indicadores del sector nos sitúan a la cabeza de España en cuanto a inmuebles protegidos construidos, precios más bajos de la vivienda y esfuerzo menor de los hogares para acceder a su primera casa.

Esta situación se resume durante la presente legislatura en más de 21.000 hogares beneficiados por subvenciones directas, más de 4.700 viviendas de protección pública aprobadas en Consejo de Gobierno y cuantiosas actuaciones de suelo en toda la región para otras 16.000 VPO en marcha.

Sin embargo, y aún a pesar de esos esfuerzos en todos los ámbitos, incluido el normativo resultante del nuevo Plan regional de Vivienda y Suelo, el Gobierno de Castilla-La Mancha sabe que todavía queda mucho camino por recorrer.

Por eso, su principal apuesta en estos momentos es la tramitación de una propuesta única en el país, como es Ley de Garantías de acceso a la Vivienda establece que todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha tendrán asegurado el acceso a una vivienda de protección oficial o de precio tasado en el plazo máximo de un año desde su inscripción en el Registro regional de Demandantes de VPO, siempre que cumplan con los requisitos de ingreso en éste.

De no obtenerla en dicho plazo, nos comprometemos a subvencionar el alquiler de otra casa durante el tiempo que sea necesario hasta obtener su inmueble con protección, dándose, así, cumplimiento estricto y sin excusas al artículo 47 de la Constitución Española.

Además, hemos definido ya un Plan de construcción de viviendas en nuestra Comunidad Autónoma sin precedentes, el Plan de Barrios Avanzados. Sus objetivos, con la colaboración de los ayuntamientos y de la iniciativa privada, es promover hasta el año 2010 hasta 52.000 viviendas protegidas –conforme recoge el IV Plan de Vivienda y Suelo- y de más de 170.000 en el horizonte 2020.

La diferencia es que estas promociones se situarán sobre desarrollos de suelos no especulativos, dotados de las más modernas técnicas de ahorro energético, preparados para el peatón y diseñados con los patrones arquitectónicos más innovadores del momento.

Es nuestra agenda de modernización. El proyecto para nuestro Región de aquí al año 2010. Las razones que justificaron el nacimiento del nuevo Pacto se están consolidando ahora. El hecho de que Castilla-La Mancha sea hoy una realidad económicamente diferente, que nuestra estructura productiva se haya modernizado y que la economía haya alcanzado un estadio de estabilidad que la permite crecer al ritmo del resto de la economía española, es el resultado de un trabajo prolongado que se ha visto afianzado con la firma del Pacto por el Desarrollo y la Competitividad.

En estos años se han producido transformaciones de gran calado en nuestra estructura productiva gracias a las cuales los sectores más dinámicos van consolidándose propiciando un gran cambio hacia un nuevo modelo social.

A medida que Castilla-La Mancha se integraba cada vez más en la economía mundial ha sido necesario prestar más atención a su competitividad, a la inversión en I+D+i, a la formación y la cualificación de la mano de obra. 

Estos aspectos, que se contemplan en el Pacto por el Desarrollo, diseñado junto a los agentes económicos y sociales constituyen una de las medidas del Gobierno regional para continuar en esta línea de crecimiento progresivo que vive la región.

La economía castellano-manchega creció por encima de la media nacional en el último quinquenio, 2000-2005. Un 18,5% frente al 17,2 del conjunto de España, ocupando el cuarto lugar entre las regiones españolas. Además, el crecimiento de Castilla-La Mancha presenta menos riesgos y es más equilibrado que el de otras comunidades al ser su composición sectorial especialmente favorable a su sostenibilidad a largo plazo.

La industria castellano-manchega ha crecido en el quinquenio 2000-2005 nueve puntos más que la nacional, un 13,7% frente al 4,6% nacional en términos reales, es decir, el triple. Lo mismo ha ocurrido en los servicios (con un crecimiento del 23,5% para Castilla-La Mancha frente al 18,7 nacional), por lo que el proceso de terciarización, de avance hacia una economía de servicios, se produce a un ritmo más rápido que en el conjunto de España.

Es necesario destacar que los grandes protagonistas del avance de Castilla-La Mancha son los empresarios, que se arriesgan y crean riqueza y empleo. Según datos del DIRCE del Instituto Nacional de Estadística, el número de empresas ha crecido un 5,1% en Castilla-La Mancha en el último año, el tercer mayor incremento de todas las comunidades autónomas españolas.

Gracias a las mejoras en la educación y a la inversión en capital físico y humano, la economía castellano-manchega se ha modernizado y, frente a una estructura productiva en la fecha de nuestro ingreso en la Comunidad Económica Europea dominada por los sectores económicos tradicionales, en la actualidad las inversiones más representativas se producen en sectores tecnológicamente punteros como el aeronáutico.

Con esto quiero decir que sí sería necesario invertir, por eso hemos incluido esta medida en el Pacto por el Desarrollo y la Competitividad.

Castilla-La Mancha es una Comunidad reconocida en los mercados internacionales por los buenos rating regionales y por el hecho de que es un emisor conocido.

Nuestra Región es muy valorada en los mercados por su crecimiento, su estabilidad política, su escaso índice de conflictividad laboral y sobre todo por su gestión financiera, solvente y saneada.

Este escenario nos permite que la Comunidad Autónoma aparezca en todas las agencias e informes financieros internacionales como una de las regiones más solventes de Europa, contando con la máxima calificación de la Agencia Moody´s de Estados Unidos, Aa1, y con la inglesa Fitch que nos marca con “AA”.

Estos excelentes rating han convertido a Castilla-La Mancha en una región de gran interés estratégico para los inversores. Castilla-La Mancha es reconocida en Dublín, Frankfurt, Luxemburgo, París e incluso Estados Unidos y Canadá por la colocación de emisiones de deuda y como referente de una gestión financiera inteligente.

La Junta de Comunidades, que viene realizando emisiones de deuda desde 1998, ha obtenido en todas ellas excelentes resultados en estas operaciones, lo que pone de manifiesto la confianza de los mercados en el buen momento económico por el que atraviesa Castilla-La Mancha.

En estos momentos el sector se encuentra a la expectativa. Es necesario saber cómo queda la reforma de la OCM del vino que prepara la Comisión Europea y, en todo caso, trabajar juntos, y a esto le concedo una gran importancia, para que esa reforma no perjudique al sector vitivinícola de Castilla-La Mancha. En esta línea, el futuro del sector pasa por potenciar la promoción y comercialización de los productos derivados de la viña y mantener el criterio de calidad que se desarrolla desde hace algunos años, fundamentalmente coincidiendo con los programas de reestructuración del viñedo en la región.

El futuro está en manos de las empresas del sector. Ellos saben muy bien cuál es el camino a seguir: la calidad, percibida así por el consumidor, la diferenciación del producto, el equilibrio entre calidad y precio y la inversión en el diseño de la presentación y el etiquetado. En resumen, el futuro pasa por mirar al mercado, conocer sus demandas y adaptarse a ellas.

Lo que tenemos que hacer es lo que estamos haciendo, seguir trabajando para demostrar las cualidades de nuestros vinos y de nuestro territorio, hacer valer que Castilla-La Mancha es la mayor extensión continuada de viñedo y que el sector vitivinícola supone el mayor porcentaje de riqueza y subsistencia, por lo que evita el abandono de los pueblos.

Además, debemos establecer la necesidad del viñedo como defensa del medio ambiente y generador de masa vegetal, así como justificar la necesidad de incrementar y consolidar la renta de los viticultores castellano-manchegos.

En efecto, uno de nuestros principales retos es la introducción de nuestros productos en el mercado nacional y extranjero. Una vez alcanzado el nivel de calidad que tienen los productos de Castilla-La Mancha, se trata de dar a conocer esa calidad en todo el mundo y fomentar su conocimiento y su reconocimiento.

El Gobierno de Castilla-La Mancha apoya fuertemente al sector agroalimentario para lograr este objetivo. Para ello, concede subvenciones a las empresas a través del programa de Fomento de la Calidad Agroalimentaria (FOCAL), impulsa su participación en ferias y fomenta la creación de nuevas marcas de calidad.

Recientemente, las Cortes regionales aprobaron una Ley de Calidad Agroalimentaria mediante la cual se crea una marca con la que pretendemos que nuestros alimentos de calidad puedan utilizar el logo de Castilla-La Mancha y así ser identificados a nivel nacional e internacional. Se trata de una Ley que responde al compromiso del Gobierno regional con el sector agroalimentario de la región para fomentar y garantizar la calidad diferenciada de nuestros productos, adaptándolos a las demandas de los consumidores.

El Gobierno de Castilla-La Mancha dedica el 30% de su presupuesto a la sanidad, con una inversión por habitante de 1.267 euros, que está por encima de la media nacional y de otras comunidades como Madrid, Cataluña o Comunidad Valenciana, cuando antes de las transferencias estábamos por debajo del conjunto de España. Por tanto, dedicamos cada día 6,6 millones de euros para atender diariamente a 158.000 castellano-manchegos.

Hemos hecho un esfuerzo considerable para subsanar deficiencias históricas de nuestro sistema sanitario en infraestructuras, recursos humanos y equipamiento. Así, por poner unos ejemplos, hemos abierto cuatro nuevos hospitales reformando otros muchos, cinco centros de especialidades, casi una treintena de centros de salud y 130 consultorios; hemos aumentado en más de 7.400 profesionales la plantilla del SESCAM; hemos incorporado 41 nuevos servicios y mejorado otros 40 existentes, y hemos adquirido casi 200 equipos de alta tecnología sanitaria.

En los próximos años vamos a continuar con la construcción de nuevos centros sanitarios para completar y modernizar nuestro mapa sanitario y reforzar otras actuaciones que ya hemos iniciados estos últimos años para mejorar la calidad asistencial, especialmente, en las áreas de la tecnología de la información y en la investigación, además de dotar de nuevos derechos a los ciudadanos.

Y si nos centramos en la provincia de Albacete, desde las transferencias en obras ejecutadas y en previsión de ejecutar, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha destinado más de 235 millones de euros en obras sanitarias y hemos incrementado en 1.465 el personal sanitario, un 43,8% más. Además, hace pocos días hemos autorizado la redacción del Plan Funcional y el proyecto de reforma y ampliación del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.

Respecto a la lista de espera, estamos llevando a cabo desde el primer día de las transferencias un abordaje integral para reducirla, no sólo en cuanto a número de pacientes, sino también en el tiempo que deben esperar para ser atendidos. Hemos aprobado una ley pionera en España en este sentido, y desde enero de 2002 se han reducido en 106.000 personas la lista de espera, pero también el tiempo medio de demora.

Así,  en el conjunto de España se espera casi dos meses más que en Castilla-La Mancha para ser operados, y eso que la población de Castilla-La Mancha ha crecido en más de 250.000 personas en estos últimos años, como si hubiéramos incorporado sanitariamente una sexta provincia en Castilla-La Mancha. Y si hablamos de Albacete, en concreto, desde las transferencias hemos reducido un 49% la lista de espera en Albacete, pasando de 19.781 pacientes a 31 de diciembre de 2001 a 10.095 a 31 de diciembre de 2006.

Castilla-La Mancha está experimentando una auténtica revolución en materia de infraestructuras de comunicación a raíz del acuerdo que firmé con la ministra de Fomento. A través de las autovías y autopista previstas por el Gobierno de España y por nuestro Programa Regional de Autovías, vamos a prácticamente triplicar el número de kilómetros que discurren por nuestra Comunidad en el horizonte de 2010, siendo siempre nuestro objetivo, acelerar al máximo la construcción, al menos en aquellas de nuestra titularidad, como hicimos en su momento con la Autovía de los Viñedos.

Efectivamente, uno de nuestros compromisos durante esta legislatura ha sido conseguir que las cinco capitales provinciales y las principales ciudades de la región estuviesen conectadas por autovía, y lo hemos conseguido. Gracias al acuerdo con el Ministerio de Fomento, vamos a lograr que el 96 por ciento de la población de Castilla-La Mancha esté a menos de 15 minutos de una vía de alta capacidad con todos los beneficios y oportunidades de desarrollo que ello conlleva hoy que las distancias se miden en tiempo y no en kilómetros. Hemos convertido nuestra privilegiada situación geográfica en una posibilidad económica.

Además, quiero poner en valor el gran esfuerzo inversor que hemos hecho en la mejora de nuestra Red Autonómica de Carreteras, de la que a finales de 2007 habremos mejorado el 85 por ciento. Para nosotros tienen la misma importancia ya que, si las autovías son las arterias de nuestra comunicación, las carreteras convencionales son los capilares que nos permiten incrementar la accesibilidad de nuestros municipios con vías más cómodas, más seguras y más rápidas.

Creo que este es un asunto que ha quedado muy claro con el compromiso expresado por el propio presidente del Gobierno de España, así como por la ministra de Fomento. Todas las líneas de Alta Velocidad que van a transcurrir por Castilla-La Mancha contarán con las mismas prestaciones que las que actualmente están en servicio, y eso, el ciudadano de la Región lo conoce y particularmente los albaceteños, que no se han dejado llevar por los intentos de algunos de manipular algo que es evidente. El propio Boletín Oficial del Estado y las inversiones que hay ya en marcha lo dejan patente

como lo demuestra que en sólo tres años se han invertido 2.789 millones de euros y se han iniciado las obras en 459 kilómetros de la línea Madrid-Cuenca-Albacete-Levante.

Pero es que además esta infraestructura, a su paso por Albacete, contará con doble vía de ancho internacional, garantizando un incremento de servicios a Albacete  que convertirán a la ciudad en un nodo estratégico de comunicaciones ferroviarias.

Este gran esfuerzo del Gobierno de España, se concreta en que Castilla-La Mancha va a ser la tercera región con mayor número de kilómetros de AVE y además va a contar con un gran intercambiador en La Sagra en el que van a confluir todas las líneas que discurren por la mitad sur de la Península, de forma que el 80 por ciento de la población va a estar a menos de 30 minutos de una estación de AVE.

Todo ello va a suponer un gran impulso a la actividad económica de nuestra Comunidad Autónoma, mejorando nuestra renta de posición e incrementando nuestra competitividad. Si sumamos todas las líneas de AVE y los 2.800 kilómetros de autovías y autopistas con que vamos a contar, además de dos aeropuertos, se entiende por qué decimos que vamos a ser la Región mejor comunicada.

Castilla-La Mancha tiene alrededor de 1.600 kilómetros de ferrocarril convencional y nosotros queremos que este ferrocarril siga siendo un medio de comunicación alternativo a la alta Velocidad. Por ello, en ese mismo acuerdo con la ministra de Fomento, el Gobierno de España se compromete a mejorar las líneas de ferrocarril convencional en Castilla-La Mancha.

Y ese compromiso se está cumpliendo. Desde que se firmó el acuerdo se han puesto en marcha actuaciones para la supresión de pasos a nivel y mejora de las líneas de ferrocarril convencional en nuestra tierra por valor de más de 17 millones de euros, y me gustaría resaltar que, gracias a estas acciones, Albacete será la primera provincia de España en la que no existan pasos a nivel de supresión prioritaria una vez finalizadas las obras.

El IV Centenario de ‘El Quijote’ tuvo dos grandes valores, uno tangible que fue el incremento de viajeros y pernoctaciones y otro intangible que no se ha traducido en cifras y datos pero que tiene una gran importancia porque situó a Castilla-La Mancha en el mapa de las regiones emergentes, en particular fue importante la proyección internacional de nuestra región porque sirvió para ubicar Castilla-La Mancha como la tierra real y llena de oportunidades que es gracias a la figura universal de Don Quijote.

A partir de ese gran año, hemos seguido con iniciativas de gran calado, la primera y más importante ha sido la puesta en marcha del Plan de Ordenación y Promoción del Turismo de Castilla-La Mancha, aprobado por unanimidad en las Cortes regionales, gracias al cual no sólo estamos manteniendo las cifras de turistas y pernoctaciones del IV Centenario sino que las superamos en 2006 y los primeros datos de 2007 hablan de crecimientos más importantes todavía.

Gracias a este Plan, hemos puesto en marcha y a disposición del sector el Instituto de Promoción Turística, hemos lanzado con gran éxito la nueva marca turística, hemos abierto dos oficinas de promoción turística en Madrid y Valencia, nuestros dos principales mercados emisores, y hemos firmado convenios de colaboración en materia de promoción y comercialización con los principales touroperadores y agentes del sector tanto tradicionales como Marsans como los líderes en Internet como lastminute.com, viajar.com o muchoviaje.com.

El IV Centenario no podía limitarse a una celebración de 365 días, había que ir más allá de 2005 y lograr resultados que perduraran en el tiempo. Por ello, entre otras muchas iniciativas y dentro de la Ruta de Don Quijote, que ha logrado recientemente el apoyo internacional con la declaración, por parte del Consejo de Europa, de Itinerario Cultural, vamos a desarrollar una Red de Ventas para que el visitante disponga de todo lo que necesite durante su recorrido. Este proyecto, con el que apostamos por una industria hostelera ligada a la naturaleza y al medio ambiente, comenzará con una primera venta en el antiguo Palacio del Infante Don Juan Manuel, en la localidad conquense de Belmonte. Además, y con la idea de atraer a todo tipo de público a nuestra región, vamos a completar esta oferta turística centrada en el entorno natural, la gastronomía, el patrimonio y, como no podía ser de otra manera, en la figura de Don Quijote, con diversos espectáculos como el concierto que ofrecerá la banda mexicana Maná el próximo 5 de julio en el estadio Carlos Belmonte de Albacete, a partir de las diez de la noche.

A finales del año pasado aprobamos en las Cortes regionales la Ley de Fomento de Energías Renovales e Incentivación del Ahorro y la Eficiencia Energética, de forma que somos la primera comunidad que ha dado rango de ley a las políticas energéticas porque para nosotros son un sector estratégico.

Hemos apostado por las energías limpias porque estamos convencidos de que tenemos la obligación de dejar a las generaciones futuras un entorno, al menos, como nosotros lo encontramos; porque estamos comprometidos con el medio ambiente y con el cumplimiento del Protocolo de Kyoto para lo que ya hemos dicho que vamos a lograr que en 2012 el cien por cien del consumo eléctrico de los castellano-manchegos se cubrirá con energías renovables; otra razón de nuestra apuesta por este sector es que está atrayendo grandes inversiones a nuestra comunidad, que alcanzarán los 5.000 millones de euros en 2008, que se trata de un sector que contribuye a fortalecer una malla auxiliar industrial muy importante y sobre todo que aporta a nuestro tejido industrial empresas de última tecnología con alto valor añadido.

Estas son los pilares principales en los que se sustenta nuestra política energética y en ellos el Gobierno de Castilla-La Mancha viene trabajando desde hace años. Ahora, con la ley que le comentaba anteriormente, le daremos un impulso a todas estas políticas para lo que pondremos en marcha el PERCAM, el Plan Regional para el Desarrollo de las Energías Renovables, que establece cuatro planes específicos para el sector eólico, el fotovoltaico, el hidrógeno y los cultivos agroenergéticos.

En cuanto a la segunda pregunta relacionada con los cultivos energéticos tengo que decir que este tipo de cultivos son una gran alternativa para el campo de Albacete y Castilla-La Mancha. En primer lugar, porque ante la reforma de la PAC estamos obligados a buscar la rentabilidad del sector investigando nuevos cultivos y mercados; por otro lado, también tenemos que responder a la necesidad de la industria de poner a disposición de distribuidores, refineros y consumidores productos energéticos compatibles con los compromisos de Kyoto.

Nosotros estamos convencidos de que ambas cosas son posibles y de que Castilla-La Mancha, líder en producción de energías limpias, está obligada a demostrar que parte de la producción agraria se puede transformar en productos agroenergéticos que está demandando la industria para mantener el crecimiento económico y nuestro modelo de sociedad en términos razonables.

En Castilla-La Mancha estamos realizando una importante labor de alfabetización digital para evitar que la falta de formación sea una razón de exclusión en la era del conocimiento. Para ello, hemos impartido miles de cursos que han permitido a 150.000 castellano-manchegos recibir formación inicial o avanzada en nuevas tecnologías e Internet. Junto a los cursos, hemos puesto en marcha la red de Centros de Internet más amplia de España con 728 centros repartidos por toda la región para facilitar a todos los paisanos y paisanas el acceso a la Sociedad de la Información.

Nuestro objetivo es que, precisamente, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación funcionen como un factor de cohesión social y vertebración del territorio al llevar a todos los ciudadanos, al margen del lugar en que vivan, las mismas oportunidades.

Para ello hemos extendido la cobertura de telefonía móvil al 99% de la población y la banda ancha al 94%; las últimas infraestructuras se están terminando de manera que ambos porcentajes llegarán este verano al cien por cien. Este conjunto de actuaciones nos han permitido a lo largo de esta legislatura equipararnos a la media nacional en diversos parámetros que miden la penetración de la Sociedad de la Información y terminar con la brecha digital.

Estamos haciendo una gestión importante de fomento y promoción de las titulaciones de Formación Profesional, tanto de Grado Medio como de Grado Superior. Hemos hecho una fuerte implantación en toda la Región, con dotaciones actualizadas y de calidad, hemos realizado amplias y consistentes campañas de promoción y publicidad de la oferta de ciclos formativos, hemos organizado ferias que también ayudan mucho para dar a conocer la potencialidad de la Formación Profesional, hemos convocado becas específicas para animar a cursar estos estudios, se han establecido los premios extraordinarios de Formación Profesional y muchas otras medidas de apoyo y fomento, sobre todo vinculadas con el entorno productivo, acercando la oferta a las necesidades sectoriales en todo lo posible.

Uno de los aspectos claves es el reconocimiento expreso de los Títulos de Formación Profesional, y, en este sentido, estamos haciendo avances muy importantes. Recientemente se ha aprobado el Estatuto Básico del Empleado Público, donde se reconocen de una forma significativa e importante estos títulos. También en el ámbito privado se avanza en este sentido, de una forma lenta pero consistente. Las empresas, cada vez más, reconocen y exigen las titulaciones obtenidas cursando ciclos formativos.

El Pacto por el Desarrollo y la Competitividad recoge que uno de los factores principales de la productividad de una región, y por ende de su productividad, es el nivel de capital humano que tienen sus habitantes y trabajadores y entre una de las muchas medidas que recoge es la potenciación de la FP. Desde el Gobierno Regional entendemos que la Formación Profesional debe ser una respuesta acertada a las necesidades de cualificación que tenga nuestro tejido productivo, sólo así podremos potenciar la Formación Profesional, dando una respuesta ajustada a las necesidades del Mercado de Trabajo.

En Castilla-La Mancha, tenemos aprobado un Mapa de Formación Profesional, donde se recoge la Formación Profesional hasta el 2007. Mapa consensuado y aprobado por todos los agentes sociales de esta Región, teniendo en cuenta las necesidades presentes y futuras de la Comunidad.

Tenemos 556 Ciclos Formativos implantados. Se ha hecho con flexibilidad y estamos dando respuestas puntuales a nuevas necesidades que van surgiendo en nuestra Región, aunque no estuvieran recogidas en este Mapa, como por ejemplo el duplicar la oferta del Ciclo Formativo de Cuidados Auxiliares de Enfermería ante las necesidades previstas en la futura Ley de Autonomía Personal en Castilla-La Mancha o el duplicar la oferta en el Ciclo Formativo de Desarrollo y Aplicación de Proyectos de Construcción ante una demanda de la Federación de Empresarios de Construcción de nuestra Región. Por lo tanto estamos hablando de un Mapa flexible ante las necesidades de mercado laboral.

Este acercamiento al mercado laboral se traduce en los casi 30 Convenios firmados en materia de Formación Profesional con empresas y sectores productivos. Convenios que tiene como objeto satisfacer las necesidades de personal cualificado que tienen las empresas que se asientan en nuestra Región, por destacar algunos están los de AIRBUS, EUROCOPTER, AIDECA, etc.

También se traduce este acercamiento en la credibilidad de la Formación Profesional entre las empresas y el índice de inserción laboral de nuestros alumnos. Actualmente están colaborando en la realización de las prácticas de nuestros alumnos de Formación Profesional 3.750 empresas y estamos alcanzando en algunas Familias Profesionales el 100% de índice de inserción laboral de nuestros alumnos.

Creo que contamos con la generación de jóvenes mejor preparada de toda nuestra historia. Y este es un ingrediente fundamental para el futuro. Esto es así, en parte, por la implicación de los centros, las familias, las administraciones… Por tanto, no comparto la situación que me describe.

Desde que tenemos las transferencias de Educación, podemos

hablar de la extensión del éxito educativo. Y en realidad es lo que estamos haciendo desde que tenemos las transferencias en educación, pues, según el último informe anual del Servicio de Inspección (referido al curso 2004-05), casi el 80% de nuestros alumnos (el 78,8%) de 4º de la ESO consiguieron el Título. Por lo tanto, si consideramos fracaso escolar cuando no se obtiene esta titulación básica, la tasa se sitúa en el 21,2% (la media está en torno al 30%). De esta forma la tasa de alumnado que obtiene la titulación en ESO ha crecido en 7,6 puntos desde que el Gobierno regional tiene las competencias en educación (en el 2000).

Éste es un dato que debemos valorar positivamente, pues supone una clara extensión del éxito educativo entre nuestros alumnos, uno de los objetivos fundamentales de nuestra política educativa.

No obstante, seguimos trabajando por extenderlo aún más, por reducir esa tasa de alumnos que no consiguen el Título básico de la ESO.

Para ello, seguimos haciendo las evaluaciones diagnósticas (ya realizadas en 3º de Primaria y 3º de Secundaria). Pero no para establecer un ranking de centros (como, por cierto, han hecho en Madrid), sino como un instrumento de mejora, para obtener una información valiosa que permita a los centros, a los profesores y a la Administración mejorar los procesos educativos.

Estamos desarrollando también el Plan de Lectura. Con él, además de impulsar el gusto por la lectura, estamos consiguiendo que mejore la capacidad lectora de nuestros alumnos, con repercusiones en su rendimiento académico, no sólo en Lengua y Literatura, sino en todas las áreas.

Vamos a seguir impulsando y desarrollando también programas como el de Acompañamiento, para reforzar a los alumnos que tienen más problemas y ayudarles a que alcancen el éxito educativo. O el de Interculturalidad y Cohesión Social, para el alumnado procedente de contextos sociales o culturales que supongan alguna desventaja educativa.

Así como otros programas que son buenos indicadores de la calidad de nuestro sistema educativo, como el de Atención Educativa, Domiciliaria y Hospitalaria, para aquellos estudiantes que precisen ayuda por razones de salud. 

Hemos llevado a cabo también, entre otras iniciativas, la Reforma de la Orientación, incorporando a todos los colegios un orientador, para que trabaje de forma interna con los alumnos, los profesores y las familias.

Y desde hace varios cursos, con nuestro Plan de Mejora de la ESO, hemos aumentado las horas de tutoría para toda esta etapa básica, para que los profesores tutores dispongan de más tiempo para atender a los alumnos y a sus familias.

Vamos a impulsar también una Ley de Educación para Castilla-La Mancha, en el marco de la LOE, que establezca un marco jurídico propio con el que podamos desarrollar la educación de calidad que todos queremos para nuestra Región.

Albacete capital es un buen ejemplo de lo que está experimentando esta Región. Crecemos más que nunca, tenemos más gente trabajando y el futuro se presenta aún mejor con proyectos que son de largo recorrido. Lo que está ocurriendo se debe en parte al clima que están creando los albaceteños y que está atrayendo nuevas energías y sinergias.