Además, la organización insta al Gobierno castellano-manchego a incluir la educación en derechos humanos en la formación del profesorado. “La asignatura de Educación para la Igualdad, la Tolerancia y la Diversidad es un paso en la dirección correcta, y su contenido se ajusta a las recomendaciones de la y del ”, ha declarado , responsable de Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional en Castilla-La Mancha, mediante un comunicado.

“No olvidemos que esta materia es fruto de compromisos internacionales asumidos por gobiernos de distinto signo para la implantación de una cultura de derechos humanos en las aulas”, al tiempo que ha afirmado que la organización insta al Gobierno castellano-manchego a incluir la educación en derechos humanos en la formación inicial y permanente de las y los docentes a través del Centro Regional de Formación del Profesorado, tal y como propone el Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos de Naciones Unidas.

“Para Amnistía Internacional, la educación en derechos humanos sirve para prevenir los abusos contra los derechos humanos, combatir la discriminación, promover la igualdad y fomentar la participación de la gente en los procesos de toma de decisiones. Castilla-La Mancha se acerca de esta manera a Europa en materia de formación en derechos humanos, aunque consideramos necesario que el currículo de la asignatura se complete con contenidos que aborden explícitamente la pobreza desde una perspectiva de derechos humanos y que se extienda a todos los niveles educativos como materia obligatoria”, señaló Francisco García.