En un comunicado, Anpe entiende, pese a la resolución del , al cesar a los funcionarios docentes interinos en junio, queda “truncada la relación laboral cuando aún no han concluido las funciones, cometidos y actividades que son propias de su puesto de trabajo, ya que estas no son sólo de carácter estrictamente lectivo, sino también otras que normalmente se llevan a cabo en el mes de julio del curso escolar, produciendo este cese consecuencias nada deseables para la preparación del profesorado y para la más eficaz prestación del servicio educativo”.

Pese a la jurisprudencia que ha sentado el que deja claro que para el territorio nacional los interinos contratados en septiembre hasta el 30 de junio deben percibir los meses de verano, desde Anpe lamentan que el fallo europeo no reconozca la recuperación del acuerdo de ANPE-MEC de 1994, por el que los interinos con más de cinco meses y medio percibían los meses de verano, y que fue suspendido sin previa negociación.