El titular de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, ha presentado este viernes en Toledo el Plan de Apoyo al sector vitivinícola regional que ha elaborado su departamento con numerosas medidas, para contribuir a que el sector pueda superar tanto la problemática coyuntural derivada de la crisis como los problemas estructurales que atraviesa.

Martínez Guijarro expresó que este Plan de apoyo, que se enmarca en el seno del Pacto por Castilla-La Mancha propuesto por el presidente Barreda con el objetivo de hacer frente a la actual crisis económica, “debe ser consensuado con el sector” y por ello “tras su presentación estaremos dispuestos a acoger otras medidas que sus representantes nos puedan hacer llegar y sean posibles llevarlas a cabo desde este Gobierno”.

Como insistió, “lo importante es que en esta complicada situación que atraviesa nuestra economía, colaboremos de forma unánime y con acuerdos a todos los niveles, para que salgamos reforzados en beneficio de un sector tan fundamental para Castilla-La Mancha”. Para ello, se creará un grupo de trabajo que estudie la mejor forma de implementar las medidas propuestas.

Problemas coyunturales surgidos de la crisis

Según explicó el consejero, en este Plan de apoyo, presentado a los representantes del sector, recoge los problemas coyunturales relacionados con la actual crisis económica y que, principalmente, es la falta de liquidez de las cooperativas derivada de la reducción de las ventas, de los aplazamientos de los cobros y del cambio en el sistema de gestión de las subvenciones que ahora se pagan directamente a los agricultores sin pasar por las cooperativas.

También se refirió a la ralentización de las exportaciones ante la paralización del comercio internacional y la falta de aseguramiento en los cobros de las operaciones comerciales. Unas circunstancias que han provocado, como indicó, que en algunas cooperativas haya un exceso de stock de vino que puede provocar dificultades a la hora de que puedan recepcionar la producción de uva de la próxima campaña.

Ante estos problemas coyunturales, la Consejería ha presentado diversas medidas. Por un lado, una inyección de liquidez a través de convenios con las Cajas Rurales y otras entidades financieras dentro de la Línea ICO-Liquidez que ha suscrito el Gobierno regional.

Para garantizar estas operaciones financieras, la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural propondrá la suscripción de un convenio con la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA), de tal forma que las cooperativas puedan avalar el 25% del riesgo que asumen las entidades financieras dentro del marco de esa Línea ICO-líquidez. Asimismo, la Consejería se ha comprometido a asumir una parte del coste financiero de dichas operaciones.

En cuanto al exceso de stock de vino, la Consejería pondrá a disposición de las cooperativas los depósitos de almacenamiento de Tarancón y Tomelloso, con una capacidad de unos 450.000 hectolitros. Y en esta línea, Martínez Guijarro también planteó anticipar la destilación de vino para alcohol de uso de boca, a partir del 1 de agosto.

Problemas estructurales en el sector

Por otro lado, el consejero se refirió a los problemas estructurales que tiene el sector en la región derivados, muchos de ellos, de la pequeña dimensión de las cooperativas y la imposibilidad de acometer grandes inversiones tanto en el ámbito comercial, como en el de la investigación e innovación.

En este sentido, se refirió a la falta de estructuras comerciales y, en concreto, a la falta de comerciales expertos en exportación en muchos de los equipos directivos de las cooperativas. También aludió al exceso de producción, derivado de esa falta de capacidad de comercialización; así como a la reducción del consumo regional y nacional de vino y a la dificultad de internacionalización del sector o la falta de inversión en I+D+i.

Para hacer frente a estos problemas, la Consejería apoyará la creación de nuevas estructuras de comercialización, financiando una parte de los costes de su creación y facilitando la participación en el capital de las mismas a través de distintos instrumentos con que cuenta el Gobierno regional como Sodicaman y el Instituto de Finanzas regional.

También se ha planteado el apoyo a la concentración empresarial de las cooperativas, financiando una parte de los costes y priorizándolas en las convocatorias de subvenciones para la mejora de las infraestructuras. Del mismo modo, para resolver la falta de profesionales expertos en exportación, desde el Gobierno regional se impulsará la formación de este tipo de profesionales y se financiará un porcentaje del coste que suponga su incorporación a las cooperativas del sector.

Martínez Guijarro se refirió además a la posibilidad de modificar la normativa de las ayudas FOCAL, de tal forma que la concesión de ayudas esté condicionada a la existencia de planes de comercialización a las empresas que quieran acogerse a esta convocatoria.

Para evitar el exceso de producción que puede tener el sector, hasta que se generen las estructuras de comercialización, se plantea la posibilidad de reducir la cosecha de uva con la condición de no perjudicar la renta de los viticultores. Para ello, el consejero propone, entre otras medidas, una línea de apoyo al viñedo de secano con los fondos del Desarrollo Rural que se han asignado a la región a través de la OCM del vino.

También recordó la publicación de nuevas convocatorias para el arranque del viñedo en los términos que plantea la OCM, así como el apoyo a las organizaciones de productores de vino para que actúen como verdaderos agentes en la autorregulación del sector.

Para fomentar el consumo de vino, se prevé la realización de una campaña de promoción de consumo responsable dirigida fundamentalmente a incentivar el consumo entre los jóvenes y en el seno de las familias, así como campañas para implicar al sector de la hostelería regional con la promoción de los vinos de Castilla-La Mancha.

En cuanto a la internacionalización del sector, se apoyará la promoción internacional de vino regional a través de la Fundación Castilla-La Mancha Tierra de Viñedos en el seno de la OCM del vino. Y se continuará con el apoyo del IPEX y de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural para fomentar la presencia de bodegas y cooperativas en ferias internacionales.

Por último, para impulsar la inversión en I+D+i con objeto de mejorar la competitividad en el sector, se propone crear una nueva línea de ayuda dentro del Programa de Desarrollo Rural de la región para financiar la implantación de nuevos procesos y la creación de nuevos productos derivados del vino.

Martínez Guijarro aprovechó la reunión con el sector para trasladarle los datos que dispone la Consejería sobre el stock del vino que en estos momentos existe en las cooperativas de la región, teniendo pendientes por vender el 39% de la cosecha y teniendo en sus depósitos el 16% de vino que, aún estando vendido, no ha sido retirado por los operadores.

Por último, señaló que este problema se circunscribe básicamente a una treintena de cooperativas que acumulan el 70% del stock del vino en sus depósitos, para lo cual se realizará un análisis exhaustivo de las circunstancias de cada una de estas cooperativas.