La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha reglamentó el régimen de teletrabajo en la en 2013, ha recordado Apriscam en nota de prensa.

Dicha circunstancia ha permitido a estos empleados favorecer la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, en consonancia con el Acuerdo sobre teletrabajo de 16 de julio de 2002.

El Personal Informático del Sescam, organizado en el Área de (ATI), desarrolla su trabajo diario, y en muchos casos de forma exclusiva, usando medios electrónicos. La mayoría de los sistemas informáticos están centralizados y su mantenimiento se hace remotamente.

Igualmente, la mayor parte del soporte al usuario de las aplicaciones corporativos se hace telefónicamente. En este punto, Apriscam ha recordado que parte del soporte de primer nivel está externalizado y no es realizado por el personal de la ATI.

Es habitual que este colectivo asista a reuniones por videoconferencia, realice cursos telemáticamente o incluso atienda en guardias localizadas desde su propio domicilio, ha señalado Apriscan, que ha indicado que el estado de la tecnología actual permite todas estas posibilidades con un grado de efectividad equivalente a la contrapuesta opción presencial.

“PROFESIÓN IDÓNEA PARA EJERCER EL TELETRABAJO”

Según esta asociación de informáticos, “no hay profesiones tan idóneas como esta para ejercer el teletrabajo”. Sin embargo, han lamentado que “de forma incomprensible” no se permite a los informáticos del Sescam disfrutar de esta forma más flexible de organización del trabajo.

En ese sentido, han lamentado que el director de Sistemas de Información del Sescam, , no ha concedido ninguna de las solicitudes de teletrabajo pedidas por algunos empleados de ATI, al alegar que su puesto no es susceptible de prestación en dicha modalidad.

Una “excusa” que, según esta organización, supone un “atropello a los derechos de este colectivo, además de una clara discriminación”, pues “otros trabajadores de Tecnologías de la Información de la Junta sí disfrutan de esta opción”.

Apriscam ha desvelado que se ha puesto en contacto con Morell para transmitirle su queja a propósito de esta cuestión, si bien no ha recibido una “respuesta coherente”, lo cual demuestra, ha continuado, un “profundo desconocimiento del trabajo que realizan estos profesionales”.