El convenio, según ha manifestado Olona, trata de “establecer un intercambio de experiencias y proyectos durante los próximos cuatro años, sobre todo en unos territorios afectados por la despoblación, donde la detección temprana del fuego, una intervención rápida y la coordinación de medios son aspectos sumamente relevantes para atajar el incendio lo antes posible sin que sus daños sean relevantes”. A la firma ha asistido también el director general de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón, Angel Berzosa.

Ambos consejeros han resaltado la importancia de contar con la ganadería extensiva para colaborar en la prevención del fuego en el medio forestal. Olona ha puesto como ejemplos los Montes Universales, lindantes entre Cuenca y , o las provincias de y Guadalajara con ámbitos donde este convenio podría desplegar sus efectos.

El convenio contempla la prestación mutua en caso de siniestros, el intercambio de experiencia y mejoras prácticas en los procesos de planificación y de gestión del operativo de prevención, la puesta en común de fórmulas de relación entre la administración autonómica y las empresas públicas, el fomento e intercambio de experiencias y conocimientos entre los mandos de las comunidades autónomas firmantes con el fin de mejorar la dirección técnica de la extinción y la promoción del estudio de la distribución de medios para evitar solapamientos y aumentar la eficiencia de los recursos.

Tanto la Comunidad autónoma de Aragón como Castilla-La Mancha son territorios que cuentan con una abundante masa forestal, 2,6 millones de hectáreas en el caso de Aragón y 3,6 millones en el de la Comunidad de Castilla-La Mancha.

Una comisión de seguimiento velará por el cumplimiento de este convenio. El Gobierno de Aragón cuenta este año con un presupuesto de 21,5 millones para el operativo de prevención y extinción de incendios, algo más de dos millones más que en el ejercicio pasado.