La organización agraria, que ya hizo esta petición el pasado mes de noviembre, considera que la Consejería “debería haber actuado antes estableciendo como destino la elaboración de biocombustibles para la producción que no cumpla con la normativa europea de calidad de la Zona vitícola C III b, a la que pertenece Castilla-La Mancha”.

La sectorial ha propuesto también subir las prestaciones vínicas del 10 al 15%, como otra medida de regulación del mercado, y ese incremento del 5% dirigirlo también al mercado de los biocarburantes, ha informado en un comunicado.

Los representantes del sector han analizado también otras opciones para que la campaña comercial del vino no se complique por el incremento de la producción de uva, pero, dado que no se ha actuado a tiempo, la mejor opción es destinar el vino de mayor calidad al consumo directo y, el resto, dirigirlo a biocombustibles.

Asaja de Castilla-La Mancha ha explicado que el sector necesita organizarse para planificar adecuadamente las campañas y evitar complicaciones. Para ello, ha insistido en que esta región necesita de una Ley de la Viña y el Vino y de una Interprofesional regional en las que se establezcan medidas dirigidas al control y a la vigilancia de la trazabilidad real del producto elaborado con la uva, como la certificación de los productos o la gestión de las producciones.

La organización agraria considera que hay que recuperar los mercados de mosto y alcoholes, porque únicamente recobrando estos dos segmentos de comercialización tradicionales, se conseguiría estabilizar la producción presente y futura de la región.