Esta situación, ha señalado Asaja en una nota de prensa, está provocando daños en explotaciones de cereales, oleaginosas y leñosos, por lo que ha considerado necesario, previa solicitud a la este viernes día 3, de convocar movilizaciones para exigir “propuestas que solucionen este grave problema”.

“La situación no sólo no ha mejorado sino que además ha llegado al límite y supone un grave peligro para la seguridad vial”, ha alertado la organización, que ha criticado que “ni el ni Adif han puesto voluntad alguna en limpiar los taludes de las carreteras y principales vías de comunicación”.

“Tampoco las confederaciones hidrográficas han evitado el asentamiento y la propagación de la especie en las riberas de ríos y arroyos que se encuentran bajo su jurisdicción”, ha continuado criticando Asaja, que sostiene que las medidas aplicadas “no han servido para terminar con la situación”, algo que ya trasladó a la Defensora del Pueblo tras solicitar su intervención en el año 2015 debido a “la vulnerabilidad que atravesaban los agricultores”.

La Defensora del Pueblo recurrió por dos veces información a la Consejería de Agricultura de las actuaciones llevadas a cabo, medidas que “han sido claramente insuficientes y otras que ni si quiera se han cumplido, agravando aun más si cabe el problema”.

Asaja también considera que la Ley de Caza “no garantiza ninguna seguridad a los agricultores” y entiende que la gestión medioambiental correcta “de esta situación de emergencia pasa por la puesta en marcha de la suma de actuaciones inmediatas por parte de todas las administraciones implicadas”.