La provincia de ha carecido hasta la fecha de una “cultura del agua” y es uno de los grandes temas pendientes del sector agrario, por lo que Asaja Cuenca, que opina que “no habrá Plan Hidrológico Nacional”, se ha marcado “tomarse en serio” el asunto del agua para el próximo año al considerarlo “vital” para la supervivencia de los agricultores conquenses.

Así lo ha expresado este viernes el presidente provincial de la organización, José María Fresneda, al hacer balance de la organización durante el año que está a punto de concluir y sobre el que ha destacado que ha sido de mucho trabajo por la negociación de la Política Agraria Común (PAC) y “difícil” como empresa debido a la crisis económica.

Fresneda ha asegurado que a Cuenca “le va mal en el acuífero 23, en el y en el Guadiana” por lo que deben “tomarse en serio el tema” e introducir una cultura del agua que hasta ahora no ha existido en la provincia. Para ello apuesta por convencer al agricultor de la importancia del regadío que es la única forma de garantizar la supervivencia ante un hipotético escenario donde las ayudas europeas sigan reduciéndose o desaparezcan.

Ha afirmado Fresneda que su organización no quiere entrar en debates grandilocuentes sobre los planes hidrológicos. “No me los creo ya que cuando las comunidades autónomas se reúnan no se pondrán de acuerdo y no habrá Plan Hidrológico Nacional”.

“Queremos el agua porque la tenemos, porque tenemos prioridad como cuenca cedente y porque la necesitamos”, ha enfatizado el dirigente de Asaja Cuenca que ha exigido que se creen las estructuras necesarias para utilizarlas tal y como recogen los planes de cuenca que están actualmente en vigor.

“Nosotros no tenemos problemas de agua, lo tienen y así que son ellos los que se tienen que preocupar y solucionarlo” ha asegurado explicando que no tiene que solucionar el problema de ellos sino el de los agricultores de Cuenca que necesitan esa agua de la que disponen.

BALANCE AGRARIO

En cuanto a los cultivos de la provincia, Fresneda ha asegurado que este año se ha producido por debajo de coste a pesar de ser un buen año en cosechas pero la caída de los precios ha tirado la rentabilidad del agricultor.

En cuanto a cereal ha situado la producción media de la provincia en 3,4 toneladas por hectárea pero el precio se ha rebajado en más de 10 pesetas por kilo lo que ha ocasionado que este cultivo no sea rentable al igual que ha pasado con otros representativos en la provincia como el girasol cuya caída del precio está en torno al 50% respecto al pasado año.

También ha destacado el descenso en la producción de frutos secos del 44 por ciento con unas 2.500 toneladas recogidas en los campos conquenses.

Entre los aspectos positivos ha valorado la recuperación del ajo calificando la campaña de “normal” y las buenas perspectivas para el olivar a pesar de las heladas sufridas en otoño con previsiones de superar los rendimientos del pasado año.

En cuanto a la ganadería, Fresneda ha destacado que la pérdida de rebaños se va frenando pero es consecuencia directa “de que cada vez quedan menos, por eso el ritmo de la pérdida es menor”