En nota de prensa, la Asociación indica que en la capital regional se prevé la ubicación de una parte de las piezas de esta colección en el antiguo convento de y, al parecer, también, en un futuro, en la antigua Biblioteca Pública del Estado, en el paseo del Miradero.

Actualmente, esos espacios están siendo utilizados por el Museo de Santa Cruz para exposiciones temporales, en el primer caso, y como almacén de los fondos del propio museo, en el segundo, señala..

Por ello la Junta Rectora de la Asociación ‘Museo de Santa Cruz, ¡Vivo!’ quiere expresar su profunda preocupación por el futuro que le espera al Museo, “tremendamente hipotecado” en su desarrollo como consecuencia de la llegada de la ‘Colección Polo’ que “puede hacer inviable” el plan museológico diseñado por el actual director, .

Asimismo, apunta que impediría la posibilidad de exponer el “valioso patrimonio” cultural que acumula, correspondiente a todos los periodos históricos y artísticos, desde la Prehistoria hasta la actualidad. “Asimismo, entendemos que la limitación de espacios supondría que no se podría realizar ningún tipo de ampliación y modernización de las instalaciones técnicas, de restauración, investigación o almacenamiento, que requiere un museo de estas características y que podríamos considerar, si miedo a equivocarnos, como el mejor museo provincial de nuestro país”.

Con fecha 17 de agosto, la Asociación presentó en el Registro de Presidencia un escrito dirigido al presidente de la Junta, , con copia enviada igualmente al Consejero de Educación, y Deportes, Ángel Felpeto, en el que se daba conocimiento de su preocupación por este asunto y solicitába conocer los planes presentes y futuros previstos para el Museo de Santa Cruz.

‘Museo de Santa Cruz, ¡Vivo!’ no se opone de ninguna manera a que parte de la colección de Roberto Polo se ubique en la ciudad y complete una oferta cultural “de primer orden”. “También queremos dejar muy clara la falta de cualquier tipo de intencionalidad política y no entramos en valoraciones de la colección que no nos corresponden”.

“Pero sí estamos muy preocupados por el futuro del Museo de Santa Cruz y, no habiendo tenido hasta la fecha, casi un mes después, respuesta a nuestras peticiones, en la defensa de los intereses del Museo, según marcan nuestros estatutos, queremos ir un paso más allá y dar visibilidad al problema, planteando un debate abierto e intentando crear una corriente que implique a la sociedad toledana y a las instituciones culturales de nuestra ciudad”, ha concluido.