Garantizar una atención de calidad a través del desarrollo de programas individualizados de rehabilitación para que las personas con enfermedad mental se sientan acompañados y consigan su integración social y laboral, son algunos de los compromisos de calidad que el , a través de la , quiere potenciar en los próximos años en los Centros de Rehabilitación Psicosocial y Laboral (CRPSL) o en los dispositivos residenciales.

Con la atención que se ofrece en los centros de rehabilitación, el Ejecutivo de Castilla-La Mancha garantiza una continuidad en el proceso de atención de las personas con enfermedad mental, acorde a sus necesidades y cuya prioridad es ayudarles a conseguir su inserción social y laboral para que consigan su plena autonomía.

Así, a lo largo de 2011, unas 1.633 personas (1.076 hombres y 557 mujeres) han sido tratadas ya, con programas específicos y acordes a sus necesidades, en los 19 centros de rehabilitación psicosocial y laboral (CRPSL), que gestiona la fundación castellano-manchega o a través de acuerdos con las asociaciones de familiares de Castilla-La Mancha.

Gracias al programa de rehabilitación, el Gobierno de Castilla-La Mancha posibilita la permanencia en la comunidad de estos usuarios, potencia su autonomía personal y ofrece apoyo profesional y de psicoeducación a sus familiares, en coordinación con los servicios sociales y sanitarios de la comunidad autónoma.

Además, el programa de rehabilitación se ha visto complementado en los últimos años con la atención que ofrecen los profesionales de los centros de rehabilitación psicosocial y laboral (CRPSL) a aquellas personas con enfermedad mental que viven en zonas rurales y que tienen dificultades de accesibilidad a estos recursos. Se intentará para los próximos años seguir ampliando esta iniciativa incluso a las zonas más recónditas de la comunidad autónoma, haciéndolas más accesibles a este colectivo.