Así consta en la Resolución de dicha Viceconsejería, que publica este jueves el Diario Oficial de Castilla-La Mancha y recoge Europa Press, por la que se otorga la autorización ambiental integrada para la modificación en dicha explotación porcina.

Y es que el departamento que dirige Agapito Portillo considera que este proyecto no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria por estimarse que no tiene efectos significativos en el medio ambiente, siempre que se cumplan las medidas ambientales y de seguimiento que propone el promotor y los requisitos ambientales que se desprenden del informe de impacto ambiental.