En el caso de Toledo, la fachada de la se verá color azul turquesa; color elegido por la para representar a todas las personas que padecen esa enfermedad.

Una petición realizada al Gobierno municipal por la de la capital regional con la que Toledo se adhiere a otra muchas instituciones y ciudades españolas que conmemorarán este día para apoyar al 10 por ciento de la población que padece este trastorno iluminando sus edificios más emblemáticos de color azul, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

En el caso de Cuenca se trata de una demanda planteada por Acuaprende, la Asociación de dislexia y dificultades específicas del aprendizaje, con la que Cuenca se suma a esta iniciativa a nivel nacional, ha informado el Ayuntamiento de Cuenca en nota de prensa.

Asimismo, bajo el lema #unidosporladislexia, Acuaprende ha organizado para la tarde de este día 10 una serie de actividades en colaboración con el Ayuntamiento de Cuenca que incluye una recepción a las familias en el Consistorio por parte del alcalde, , y la proyección del vídeo ‘Yo tengo dislexia, también puedo brillar’, en el que un grupo de niños de la asociación y representantes de la sociedad conquense dan visibilidad y apoyan esta dificultad de carácter neurobiológico. Finalmente, se leerá un manifiesto.

DISLEXIA

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños y niñas que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural, y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.

Las personas disléxicas manifiestan de forma característica dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras, realizar rimas simples y para analizar o clasificar los sonidos. Además, la lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.

El principal problema que tiene la dislexia es que no es compatible con el sistema educativo, pues, dentro de este, todos los aprendizajes se realizan a través del código escrito, por lo que el escolar disléxico no puede asimilar ciertos contenidos de materias como Conocimiento del Medio, porque no es capaz de llegar a su significado a través de la lectura.

La persona disléxica debe poner tanto esfuerzo en las tareas de lectoescritura que tiende a fatigarse, a perder la concentración, a distraerse y a rechazar este tipo de tareas.