El presidente de -La Mancha, , se mostró hoy orgulloso del resultado de las obras de restauración que se han llevado a cabo en la concatedral de Guadalajara, un proyecto “espectacular” que, en su opinión, ha sido un verdadero ejemplo de colaboración institucional a favor del interés general.

Barreda, que hoy estuvo en Guadalajara con motivo del cincuenta aniversario del templo de Santa María como concatedral, acto en el que también estuvo el obispo de Sigüenza-Guadalajara, , explicó que durante veinte años las diferentes instituciones implicadas, el , la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Guadalajara, el Gobierno de España y la Iglesia, han trabajado de la mano para sacar adelante una restauración que ya ha culminado.

“Para mí estar hoy aquí con los representantes de todas las instituciones implicadas es un verdadero honor”, señaló Barreda, que insistió en el esfuerzo coordinado y sostenido en el tiempo realizado entre todos y cuyo resultado ha sido, según dijo, fascinante.

El presidente, que recorrió la iglesia para comprobar el resultado de las obras de restauración momentos antes de la celebración de la eucaristía, afirmó que, tras las obras, incluso el interior del templo parece más grande, más luminoso, y consideró que los criterios técnicos que se han seguido en el proceso de restauración “son dignos de elogio”.

“Es de elogiar también cómo aquí, independientemente de quién está gobernando en las distintas administraciones en cada momento, el Ayuntamiento, la Diputación, el Gobierno regional, el Gobierno central años atrás y, en primer lugar y sobre todo, la propia Iglesia católica y los feligreses, ha hecho posible que ahora estemos asistiendo a este momento simbólico Tan importante para todos nosotros”, afirmó.

Por todo ello, el presidente dio la enhorabuena al obispo de Sigüenza-Guadalajara por el resultado “pues hoy es él quien nos representa a todos los que hemos hecho este esfuerzo”.

Por su parte, el obispo agradeció al presidente Barreda su apoyo y su presencia en este acto de inauguración de la tercera fase de la concatedral de Guadalajara.

El obispo resaltó especialmente la colaboración que durante tantos años ha existido entre todas las instituciones implicadas independientemente de su coloración política. “Es un día de celebración para todos y debemos estar contentos y agradecidos”, señaló.

Tapices de Pastrana

Por otra parte, el presidente aseguró al obispo, en referencia a la ubicación de los tapices de Pastrana en su lugar de origen, que se trata de un proyecto importante para el Gobierno regional que, afirmó, estará cuanto antes en marcha para que los tapices puedan estar en Pastrana.

Barreda recordó en que muy pronto se exhibirán en el Palacio de Fuensalida de Toledo e invitó a todos los castellano-manchegos a visitarlos hasta que vuelvan a colocarse en Pastrana “en un museo moderno, que cumpla todos los requisitos para que esos tapices puedan estar ahí sin que se deterioren nunca más”.

Iglesia mudéjar

La iglesia concatedral de Santa María la Mayor es una iglesia mudéjar que constituye una de las sedes episcopales de la Diócesis de Sigüenza (junto con la Catedral de Santa María), que fue construida durante el siglo XIV sobre una mezquita del siglo XIII.

Su declaración canónica como concatedral por el Papa Juan XXIII tuvo lugar en marzo de 1959 y el 15 de agosto de ese año fue solemnemente consagrada. Sin embargo, se ha querido hacer coincidir la celebración de este aniversario con la fecha en la que se celebra el final de su restauración, que ha durado cerca de veinte años.

Las obras de restauración de la concatedral se han llevado a cabo en tres fases. La primera comenzó en 1994 y se intervino la torre. La segunda fase dio comienzo en octubre del año 2000 y terminó en 2002. En esa ocasión se restauraron las fábricas y cubiertas del crucero; los tejados de la nave y el pórtico renacentista.

La tercera fase se prolongó desde mayo de 2009 hasta 2010 y los trabajos han contemplado la restauración integral del interior del templo con un objetivo principal, la eliminación de humedades.

Asimismo, se han valorizado una serie de testigos que marcan la evolución de la iglesia desde su origen románico, pasando por su etapa gótico-mudéjar, renacentista y barroca.

Durante los trabajos se ha descubierto un arco renacentista; se han adecuado los espacios litúrgicos y se ha restaurado el retablo principal, obra de Francisco Mir. También se ha renovado toda la iluminación. El arquitecto de las obras ha sido José Juste Ballesta.

También durante los trabajos se han llevado a cabo una serie de catas en el subsuelo y un completo estudio de paramentos que han proporcionado gran cantidad de nuevos datos sobre las fases constructivas de la concatedral.