En un artículo de opinión remitido a los medio, Bellido califica como “novedosa” esta acción “que ponía por primera vez en España el foco en la violación en cita y alertaba sobre el hecho de que el mayor número de delitos sexuales contra las mujeres los comete un amigo o conocido”.

“Fue, a mi modo de ver, todo un acierto porque la tendencia generalizada es la de equiparar la violación a un hecho cometido por un desconocido en un asalto callejero, dejando en olvido y, por tanto, silenciando e incluso legitimando los abusos sexuales y violaciones que se producen en un encuentro pactado y consentido, con una pareja, un amigo o conocido y en el que, en un determinado momento, la mujer decide no seguir adelante con la relación sexual que se esperaba o incluso que se había ya iniciado”, añade el presidente de la Cámara.

Apunta como “méritos” de la campaña que se dirige a los agresores, y es “un golpe directo a los cimientos del machismo y la cultura patriarcal, deja claro que es la mujer quien tiene que dar su consentimiento de manera explícita y clara, que no sirve un silencio o una duda, que lo importante no es lo que el hombre entendió, quiso o creyó, sino el consentimiento o la falta de él de la mujer”.