Martínez Arroyo ha explicado que la intención es “rentabilizar” la biomasa haciéndolo compatible con el mantenimiento del medioambiente, al hilo del objetivo de apostar por un modelo energético sostenible.

Por ello, ha dicho que la región es “autosuficiente” en cuanto a la generación de energía, ya que desde fuentes renovables se produce más de la que se consume. “Somos contribuyentes netos y tenemos unos datos muy positivos”, ha dicho el consejero.

En esta línea, ha dicho que 3.807 megawatios vienen de la energía eólica y 981 de energía fotovoltaica. “Uno de cada cinco de este tipo en España sale de Castilla-La Mancha”.

Con estos datos, asegura Martínez Arroyo que la región ya cumple los objetivos europeos, y ha reducido en un 34% desde 2005 la emisión de gases con efecto invernadero, tres veces más de lo previsto.

Este nuevo plan incidirá en esa rebaja de emisiones, lo que hará de la región “artífice” de un nuevo modelo energético.

La estrategia de biomasa forestal “parte del análisis de lo que representa el mapa de la región, con un 44% —36.000 kilómetros cuadrados— de superficie forestal, más de un tercio de titularidad pública”.

En total, son 2,7 millones de hectáreas de coníferas, por lo que es terreno susceptible de sacarle rendimiento. “Y hay más de 2.100 empresas forestales que generan 15.000 empleos”, como productoras de astillas, electricidad o pellets, ha dicho el consejero.

La estrategia podría derivar en el medio plazo en la creación de cerca de 2.000 empleos, según ha desgranado el titular de Agricultura.

ZONIFICACIÓN DE MAPA FORESTAL

Abundando en el tema, ha defendido que habrá una zonificación en 7 territorios que pueden llegar a ser explotados en este sentido, además de que se propone la creación de centros logísticos para atender la demanda de particulares y empresas que quieran obtener energía desde la masa forestal.

“Pondremos a disposición del sector incentivos para desarrollar el mercado, asesoramiento a empresas y un programa de investigación y divulgación, planteando el fomento del uso de la biomasa en el sector público”, ha resaltado.

En este punto, ha recordado la “apuesta importante” que hará el Gobierno autonómico para la climatización de edificios públicos a través de la biomasa, empezando por 47 centros de Educación Secundaria Obligatoria en toda la región que cambiarán sus calderas para consumir biomasa con una inversión superior a los 14 millones de euros.

Estas inversiones reducirán 3.000 toneladas de CO2 al año y se amortizarán, según sus cálculos, en unos ocho años. A esto hay que sumar más inversiones en cuanto al cambio de calderas del de Marchamalo, oficinas comarcales agrarias en Guadalajara o la Dirección Provincial de Agricultura en Cuenca como programa piloto.

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La empresa pública Geacam trabajará en evaluar la viabilidad del cambio de calderas en edificios públicos, así como la construcción de calderas que consumen biomasa en centros de salud y nuevo hospitales, conformando “un proyecto muy ambicioso” para dejar atrás las calderas de gasoil.

El objetivo a corto plazo, en concordancia con un proyecto europeo en marcha, es reducir en 14.000 toneladas en los próximos años la emisión de CO2, por lo cual se recibirán cerca de 140.000 euros de incentivo.

“Vamos a aportar 15 millones en sustitución de calderas y otros 15 en incentivos a empresas y sector forestal”, ha resumido Martínez Arroyo, poniendo el acento en que esta estrategia regional “va a permitir generar empleo y desarrollo económico además de preservar el monte”.