Bono, que no quiso contestar nada más a Suárez Illana, manifestó que “a quien quiera ser de los nuestros no le exigimos el RH negativo o que pertenezca a un determinado partido político, sino que le pedimos que no nos insulte” porque, además, “el insulto no hace sino perjudicar la honorabilidad de quien lo profiere”.

En este sentido, el presidente regional reconoció que le importan más las generaciones futuras que las próximas elecciones y dijo sentirse “orgulloso” de las generaciones que nos han dejado una vida y un mundo mejor que es precisamente para lo que debe servir la política.

Por otro lado, el presidente de Castilla-La Mancha señaló, que, como reiteró el presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Rouco Varela, las opiniones del Papa contrarias a la guerra de Irak son “vinculantes”.

En este sentido, Bono manifestó que “el Papa es muy digno de ser aplaudido porque impide que esta guerra pueda tomarse como un conflicto de religión que los que hacen la guerra puedan invocar a Dios, tal y como dice Bush, porque lo que ocurre en esta guerra no es lo que Dios quiere sino lo que desgraciadamente quiere él”, sentenció.

Nuevamente el presidente regional tachó esta guerra de “inmoral” y recordó a los dirigentes que “quieren esta guerra” como Bush, Blair y Aznar que no es “moralmente lícito” querer acabar con el tirano Sadam Hussein tirando bombas a un pueblo pobre y sometido como el iraquí.

El presidente de Castilla-La Mancha hizo estas declaraciones en Porzuna, donde se refirió también a la supuesta oferta de tregua de ETA anunciada por Arnaldo Otegi, de quien recordó su complicidad con la banda terrorista y su falta de autoridad y de autonomía para decidir por su cuenta.