Así lo han detallado este viernes en rueda de prensa en la presentación del documento la secretaria regional de Empleo y Políticas Sociales de CCOO, , y la secretaria regional de Mujeres e Igualdad del sindicato, , que han apostado por “combatir” esta “desigualdad” en “numerosos frentes” como la legislación, la negociación colectiva y el diálogo social.

Por provincias, la brecha salarial es más acusada en la de Guadalajara, con un 34,87%; seguida de , donde se situó a finales de año en el 27,78%; Ciudad Real, con un 25,39%; la provincia de Albacete, con un 21,79% y la de Cuenca, con una brecha salarial del 17,43%.

Pese a esos datos, la media de los salarios en la provincia de Guadalajara son más altos que la media regional y la de España, y ascienden a 17.238 euros, frente a los 17.180 euros del país y los 15.135 de la Comunidad Autónoma. Ello se debe a que en Guadalajara el 30% de las contrataciones de mujeres se ha realizado en el sector de la logística, mientras que en el resto de provincias están ligadas a la actividad de comidas y bebidas o la agricultura.

De hecho, el tipo de empleo que ocupan las mujeres es lo que marca la brecha salarial, pues las actividades femeneizadas “tienen unos salarios y condiciones más bajos” respecto de las profesiones masculinizadas. Como ejemplo de ello, Castellanos ha mencionado cómo la recogida de basuras suele tener un salario más alto que la limpieza, sector mayoritariamente ocupado por mujeres.

Para analizar las diferencias salariales, el sindicato ha utilizado la encuesta anual de estructura salarial, con datos de 2017; informaciones de la y datos de pensiones medias de mujeres y hombres por provincias, según los datos de la Seguridad Social.

El resultado es que esa brecha salarial es del 26% en Castilla-La Mancha, alcanzándose una diferencia de casi 5.000 euros anuales entre hombres y mujeres, y aunque el dato es “prácticamente igual” que en 2018, en valores absolutos “ha subido casi en 200 euros”, tal y como ha resaltado la secretaria regional de Empleo y Políticas Sociales de CCOO.

La mayor brecha salarial se da en los niveles salariales más bajos y es mayor en la población de entre 46 y 55 años y menor entre quienes tienen entre 26 y 35 años. Entre los jóvenes “hay menos diferencias” pero la maternidad o los cuidados hacen que las mujeres “se alejen del mercado de trabajo e interrumpan sus carreras” perdiendo derechos como la antigüedad o la carrera profesional.

PRECARIEDAD

El estudio recoge que la tasa de empleo de las mujeres de Castilla-La Mancha es del 40,56% frente al 57,42% de los hombres y que la mayoría de las mujeres (85,9%) está ocupada en el sector servicios, mientras que los hombres trabajan en mayor medida en la industria. Además, el 30,4% de las mujeres de la región trabajan en servicios de restauración o vendedoras de comercio, mientras que entre los hombres no existe ninguna ocupación con una alta concentración de trabajadores.

También se analiza la temporalidad de las mujeres, del 28,8%, dos puntos superior a la de los hombres y se destaca el hecho de que sea en el sector público donde más precariedad en términos de temporalidad exista, del 32% para las mujeres frente al 20,8% de los hombres.

Castellanos ha ofrecido datos de contrataciones en 2019, ejercicio que cerró con 565.490 para hombres y 394.133 para mujeres, siendo el 32% del total de contratos a mujeres de una duración de hasta siete días, lo que supone un indicador de precariedad “brutal” y algo que, a su juicio, “no se puede considerar empleo”.

En este caso, por provincias, la contratación de hasta siete días llegó al 32% en Albacete, el 25% en Ciudad Real, el 23% en Cuenca, el 40% en la provincia de Guadalajara y el 35% en la de Toledo. En el caso de los hombres este tipo de contratación es también elevada, aunque seis puntos inferior a la de las mujeres.

COMBATIR DESDE NUMEROSOS FRENTES

En definitiva, se aprecian segregaciones horizontales —mujeres que se concentran en sectores y ocupaciones peor valoradas y con peores remuneraciones— y segregaciones verticales, donde los “puestos están peor pagados y cualificados”, como ha resaltado Rosario Martínez, que ha indicado que el informe apuesta por “combatir la desigualdad desde el origen y la base de la discriminación en numerosos frentes”.

Al respecto, María Ángeles Castellanos ha pedido que las empresas “se impliquen” y que no se cambie la valoración de los trabajos por el hecho de que los hagan las mujeres; que haya un reparto de la riqueza y que la contratación temporal “esté justificada” y no se haga “porque sí” y que los convenios colectivos se negocien con perspectiva de género en todos sus ámbitos y fases,

Igualmente, CCOO pide que se eliminen los obstáculos que se oponen a la igualdad real o de hecho, que se dé visibilidad al trabajo de la mujer tanto dentro de la empresa como fuera de ella, que se promueva la dignificación del empleo doméstico y su equiparación laboral y que se fomente la corresponsabilidad.