Durante la elaboración del último censo realizado por SEO/BirdLife en colaboración con Grus-Extremadura han participado más de 350 personas que han calculado que la población invernante entre 2019 y 2018 alcanza los 260.000 a 270.000 ejemplares en España de una especie que recorre miles de kilómetros desde el norte de Europa hasta Marruecos, Libia o Argelia.

En España, por comunidades autónomas la más importante es Extremadura, que acoge el 52 por ciento de la población y 135.453 aves detectadas en el censo del invierno de 2018-2019.

La siguen en importancia Castilla-La Mancha con el 20,4 por ciento y 51.775-34.081 grullas en cada censo; Aragón, con el 18,1 por ciento y 45.939-46.859 grullas; Andalucía con el 3,8 por ciento y 9.727-14.601 grullas; Castilla y con el 2,6 por ciento y 6.711- 7.515 grullas; con el 1,6 con 4.026-14.122 grullas; Islas Baleares 0,04 por ciento (108-37); Comunidad Valenciana 0.03 por ciento (75-43); Cataluña 0,02 por ciento (58-71); 0,01 por ciento (28-18); (71-0); (4-4) y (1-0).

Por cuencas hidrográficas, la más importante es la del Guadiana, con el 56,4 por ciento (143.343- 129.003), seguida de la del Ebro con el 19,8% (42.043-36.247), Tajo con el 16,6 por ciento (50.337- 37.169), Duero con el 2,3 por ciento (5.893-7.318), Júcar con el 1,9 por ciento (4.817-2.420), Sur con el 1,6 por ciento (3.979-4.514), Guadalquivir con el 1,2 por ciento (3.094-5.871), Tinto, 0,1 por ciento (220-392) Balear, 0,04 (108-37), Cataluña 0,02 por ciento (40-37), Segura 0,01 por ciento (35-31), Mediterránea 0,01 (22-6) y Norte 0,0 por ciento (5-4).

Además, los núcleos de invernada más importantes son la (Extremadura) con más de 87.000 grullas presentes durante la invernada, sector Gallocanta (Aragón) con más de 30.000 grullas, núcleo Campo Arañuelo/Rosarito/Navalcán (Castilla-La Mancha) con más de 25.000 ejemplares y lagunas de La Mancha/Cabañeros (Castilla-La Mancha) con unas 25.000 aves.

La publicación, que cuenta con cerca de 100 página,s ha sido coordinada por José Antonio Román de Grus-Extremadura e incluye la población y tendencia de la migración de la grulla en Europa según fuentes de BirdLife International.

Según este estudio, la población española de grullas es la más importante para la invernada de la población occidental de la especie, ya que alberga hasta el 70 por ciento algunos años de aes que proceden de Finlandia, Repúblicas Bálticas, Escandinavia, Polonia, Alemania y República Chequia.

El resto de las grullas invernan en Francia, Alemania, Portugal, Marruecos, Argelia, y Libia. Se estima en 380.000 el número de aves invernantes occidentales.

El censo apunta a una población reproductora en sus países de origen, probablemente debido a las medidas de conservación y recuperación del hábitat, se traduce en un aumento de la población invernante en España y en Francia, con un incremento bien constatado a lo largo de toda la serie histórica de censo en España.

La grulla común tiene un estado de conservación favorable según los criterios de la UICN aunque preocupan los cambios de uso del territorio en las zonas de invernada, como las transformaciones de cultivos tradicionales a cultivos a super intensivos con frutales en detrimento de otros cereales.

La grulla común (Grus grus) es un ave migratoria que ocupa distintos territorios a lo largo de su ciclo anual. Dentro de las diferentes rutas seguidas por la especie, España es el principal lugar de invernada en la ruta europea occidental. Esta ruta es seguida por la mayoría de las aves que crían en Noruega, Suecia y Alemania, así como por una proporción variable de aves de Finlandia, Polonia, países bálticos y oeste de Rusia.

Este ave viaja de día y de noche y lo hace formando una característica V. Su peculiar sonido les ayuda a mantener la cohesión del grupo y a no perderse. Durante estos días se puede seguir el goteo de pequeños y grandes grupos que cruzarán el Pirineo tras descansar en algunas de las lagunas navarras o aragonesas, como la de Gallocanta entre y , donde se concentran para descansar y donde se alcanzan las cifras más elevadas en los meses de noviembre y febrero, con concentraciones que pueden superar las 100.000 grullas.