Fernández Sanz ha recordado que “sigue vigente la normativa del Sistema Nacional de de los años 80, mientras que la sociedad ha evolucionado y demanda nuevas respuestas”. Por eso, el responsable de las políticas sanitarias de Castilla-La Mancha ha afirmado que “hay que hablar de cambio de modelo y lo más importante es medir lo que hacemos, aprovechando las tecnologías y los sistemas de información”, ha informado la Junta en nota de prensa.

El consejero de Sanidad ha abogado por trabajar en nuevas técnicas de diagnóstico, en disciplinas ambulatorias sin ingresos y velando por la sostenibilidad del sistema.

CUATRO PILARES

Ante un auditorio de 500 profesionales, Fernández Sanz ha explicado los cuatro pilares en los que se basa la gestión de la Sanidad en Castilla-La Mancha: la sostenibilidad del sistema; la recuperación y la formación permanente de los profesionales; la Humanización; y el cambio de modelo.

Respecto al cambio de modelo, Fernández Sanz ha afirmado que “se está trabajando en la normatización del modelo sanitario” algo que en Castilla-La Mancha pasará por incorporar no solo a profesiones “sino a colectivos, sociedades científicas y asociaciones”.

El otro pilar que ha destacado el consejero de Sanidad es el de la Humanización en la Asistencia Sanitaria, a través de tres herramientas: las Escuelas de ; las Redes de Expertos; y el Plan Dignifica, sobre el que ha destacado la mejora de los circuitos desarrollada en la atención a los usuarios, la importancia del confort percibido en la asistencia sanitaria y la importancia de información que se transmite, tanto al paciente como a la familia.

Sobre las Escuelas de Salud, el consejero de Sanidad ha explicado que están diseñadas para trabajar de igual a igual y con un aprendizaje dinámico entre pacientes, familiares, asociaciones de pacientes, cuidadores y profesionales,

Por último, ha explicado que las Redes de Expertos y Profesionales tienen como objetivo homogeneizar los medios, el material, las necesidades y conseguir una atención igualitaria en toda la Comunidad.

En referencia a la Atención Primaria, Fernández Sanz ha destacado que debe estar orientada a políticas de promoción y prevención de la Salud, muy alejada de la actualidad, donde se tiene diagnosticado que un 21 por ciento de la población de Castilla-La Mancha tiene alguna de enfermedad crónica, y “con ese porcentaje ocupan el 80 por ciento de las consultas que se producen en Atención Primaria”.