El cálculo corresponde a los 49 cabezas de cartel decididos de momento por Casado y de los que sólo repiten 11. Aún no están decididos los números uno de , Menorca ni, especialmente, de Canarias, donde son siete las circunscripciones que celebran elecciones al Senado.

En el primer caso, la lista estuvo encabezada en 2016 por el ex alcalde de del Pinatar, , a quien acompañó como número dos; la senadora fue apartada por el PP al Grupo Mixto por un supuesto caso de corrupción que fue sin embargo archivado, por lo que volvió al Grupo Popular. Se desconoce si Casado los mantendrá o decidirá también aquí un cambio.

Tampoco la dirección nacional ha decidido todavía quién encabezará las listas en Canarias, donde el presidente regional del partido, , minimizaba ayer las diferencias con Madrid. Son movimientos internos, dijo, que se producen “todos los años y en todos los partidos” e incrementados ahora por el “escenario” de fragmentación política.

En la lista de números uno facilitada por el PP tampoco figura porque el PP concurre en la candidatura ‘Navarra suma’ junto a UPN y Cs y el puesto le corresponde al partido .

COSIDÓ, FABRA O RUDI, PENDIENTES

A la espera de conocer esos nombres que faltan, hay muy pocas repeticiones con respecto a las últimas litas de Mariano Rajoy, de junio de 2016. Aparte de García-Escudero, actual presidente del Senado, Casado ha mantenido también por a , portavoz del Grupo en el Senado con Mariano Rajoy y que fue sustituido por Ignacio Cosidó con la llegada de Casado.

Cosidó se mantendrá como senador puesto que lo es por designación de las Cortes de Castilla y , aunque para continuar tendrá que ser elegido de nuevo por este parlamento tras las elecciones autonómicas de mayo. Es la misma situación en la que se encuentran otros ex altos cargos del PP como Luisa Fernanda Rudi (Aragón), (Comunidad Valenciana), (Castilla y León) y (): sus escaños quedan pendientes de ser renovados tras las elecciones del 28M.

REPETICIONES Y DESPEDIDAS

Además de García-Escudero y Barreiro, repiten Iñaki Oyarzábal (), Miguel Ángel Cortés (Valladolid), Ángeles Muñoz (Málaga), Paloma Inés Sanz (Segovia), Salomé Pradas (), José Luis Sanz (Sevilla), Juan José Imbroda (Melilla), (Ibiza-Fomermentera) y José Ignacio Landaluce (). Pasan de ser el número dos en 2016 al uno este año Fátima Mohamed (Ceuta) y Miguel Fidalgo ().

Casado ha aprovechado estas listas para situar en el Senado a dirigentes ‘populares’ vinculados a la dirección anterior como Fernando Martínez-Maillo (será candidato por Zamora), Carlos Floriano () y Rafael Hernando (), todos ellos hasta ahora diputados en el Congreso. También pasan de la Cámara Baja a la Alta por Ciudad Real y por . Finalmente, Casado no ha dado un puesto de salida al Senado a la diputada .

El líder de los populares ha optado también por llevar a la Cámara Alta a candidatos a la alcaldía de capitales de provincia, como el de Guadalajara (), el de (), así como la candidata en , Ana Isabel Alós. Figura también como uno por Jaén el actual alcalde, .

En la legislatura que termina, el Grupo Popular ha tenido en sus filas a 21 alcaldes, pero ninguno de capital sino de localidades menores. En esta ocasión, figuran como cabezas de cartel alcaldes de este perfil como los actuales senadores Landaluce (Algeciras) y Muñoz (Marbella).

Las novedades suponen que otros senadores han perdido el puesto que tuvieron en 2016 y entre ellos figuran veteranos del PP como Luis Aznar (León), Ovidio Sánchez (), Dionisio García Carnero (Zamora), Sebastián González (), Gabino Puche (Jaén) y Pedro Agramunt (Valencia), alguno de los cuales puede ocupar puestos por debajo.

LA IMPORTANCIA DE SER EL NÚMERO UNO

Ser el número uno adquiere relevancia en esta ocasión. El sistema electoral hace que sólo dos partidos se repartan los cuatro escaños en disputa: el más votado se lleva tres y el segundo, se queda con el restante.

En las últimas legislaturas, este 3+1 se lo han repartido el PP y el PSOE, a favor del primero en la inmensa mayoría de provincias. Está por ver si en las próximas generales será el PSOE el ganador, lo que haría que sólo el número uno tenga asegurado el escaño pero no los dos siguientes.