La medida, que había estado vigente desde que el 1 de enero de 2012 el Social de los Empleados de Hogar quedó integrado en el de la Seguridad Social, se quedó sin efecto el pasado mes de julio al no incluirse una mención expresa a su prórroga en los Presupuestos Generales del Estado.

Así, el Real Decreto aprobado el pasado viernes introduce de nuevo, mediante una disposición adicional, la reducción del 20% con efectos desde el 1 de septiembre de 2017 hasta el 31 de diciembre de 2018.

Este beneficio en la cuota se aplicaba con el objetivo de combatir la economía sumergida en este sector incentivando la formalización de las relaciones laborales en el ámbito del trabajo doméstico.

“Nos alegramos que el gobierno haya rectificado, aunque hay que señalar que el daño ya está hecho, pues no entendemos y nadie ha explicado por qué no se prorrogó esta medida tan importarte que incentiva a la contratación del personal de servicio doméstico”, señala Fátima Pacheco, de CCOO-Construcción y Servicios de , que también denuncia que “el ‘olvido’ del Gobierno, ahora rectificado, ha creado una cierta incertidumbre para los empleadores que contrataron entre julio y septiembre, pues no saben si existe la posibilidad de que se les devuelvan las cuotas pagadas”.

En Castilla-la la Mancha y según los datos recogidos del , la afiliación media de trabajadores en el se situó en 11.868 el pasado mes de junio, descendió a 11.780 en julio y a 11.773 en septiembre.

“Confiamos en que la recuperación de la bonificación del 20% anime a los empleadores y a los propios trabajadores y trabajadoras del hogar a regularizar su situación ante la Seguridad Social. En todo caso, recordamos que cualquier persona a la que abone una remuneración por hacer tareas domésticas, ya sea limpieza, cocina, plancha o jardinería; cuidado de ancianos, niños o enfermos, tiene que estar de alta.”

La regulación del trabajo del hogar se abordó en nuestro país a través de la disposición adicional trigésima novena de la Ley 27/2011, de 1 de agosto (BOE del 2 de agosto), con efectos de 1 de enero de 2012, por la que el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Empleados de Hogar quedó integrado en el .

El REEH trata de mejorar los derechos de los empleados y las empleadas del hogar y acercarlos progresivamente a los de los demás trabajadores por cuenta ajena, además de hacer aflorar empleo sumergido.

La principal mejora fue la mayor cobertura de las bajas por enfermedad o accidente laboral, porque el/la trabajador/a cobra la prestación por incapacidad temporal a partir del cuarto día desde que se produjo la baja, mientras que con el régimen anterior esta prestación no empezaba hasta pasados veintinueve días de la baja. Sin embargo, entre otras desventajas respecto a los trabajadores del Régimen General, los/las empleados/as del hogar siguen sin derecho a prestación por desempleo.

Desde que se creó el Sistema Especial para EEHH, el número de trabajadores domésticos cotizantes a la Seguridad Social se ha mantenido prácticamente estable, tanto en CLM, donde viene oscilando entre once y doce mil (nunca se ha llegado a esta última cifra), como en el conjunto del Estado, donde la cifra se sitúa en el entorno de las 425.000 personas cotizando en el sistema especial de empleados del hogar.

Comparando estos datos con los de Encuesta de Población Activa (EPA), sólo dos de cada tres empleados/as del hogar está dado de alta en la Seguridad Social.