La secretaria regional de Formación para el Empleo de CCOO CLM, Encarna Sánchez, considera un “dislate este planteamiento, que lo único que persigue es seguir precarizando aún más el empleo”.

En este sentido, CCOO denuncia el “uso fraudulento” que parte del empresariado hace de este tipo de contratos, que en la actualidad solo pueden hacerse a menores de 30 años. “Se contrata a trabajadores y trabajadoras no con el fin de garantizarles que puedan obtener una cualificación profesional que facilite su incorporación al mercado laboral, sino que lo que se busca es cubrir un puesto de trabajo con mano de obra barata, pues este tipo de contratos conlleva un salario inferior y no tiene indemnización por despido”.

Como ejemplo podemos citar que sólo entre 2007 y 2017, y coincidiendo con la supresión de requisitos exigibles en la formación asociada a este tipo de contratos, se ha producido un incremento del 300% de títulados superiores de FP y universidad con contratos de formación y aprendizaje lo que, obviamente, “es una utilización perversa de este vínculo laboral”, denuncia Sánchez.

Por otro lado, el uso de este tipo de contratos está claramente segmentado por tamaño de empresa y sector de actividad. Las Pymes hasta 25 trabajadores y los autónomos sin asalariados realizan en torno al 80% de los contratos de formación y aprendizaje.

Las grandes empresas incorporan mayoritariamente personal de alta cualificación, mientras que las pequeñas se inclinan por personal de menor cualificación o, simplemente, utilizan el contrato para la formación para reducir costes sin preouparse demasidado de su dimensión cualificante.

Por sectores, la Hostelería y el Turismo son los que utilizan mayoritarimente este tipo de contratos.

Los contratos de formación, además, se muestran muy sensibles a la evolución del mercado de trabajo. En el inicio de la crisis (2007-2008) estos contratos decrecieron con mayor intensidad que el resto de los contratos (un 39% los de formación y aprendizaje frente a un 15 % el resto), y en época de recuperación aumentan con más fuerza (en 2015 la contratación general creció en un 2% mientras los contratos formativos lo hicieron en un 20%), explica la secretaria regional de Formación para el Empleo.

Estos hechos evidencian la escasa vinculación en el uso empresarial de este tipo de contrato con lo que podríamos llamar “trayectorias de formación profesional” produciéndose una “desnaturalización” del mismo.

En opinión de CCOO la realización de este tipo de contratos a los mayores de 45 sólo pretende ampliar a este colectivo el mal uso y los abusos de esta forma de contratación concebida inicialmente para jóvenes, especialmente con baja cualificación y con el objeto de formentar su formación en el puesto de trabajo.

Por ello, “no podemos permitir bajo ningún concepto las pretensiones patronales de seguir deteriorando la calidad del empleo en nuestro país y que contribuyen a la precarización de las condiciones de trabajo y de vida. Es precisamente en la dirección contraria en la que tenemos que avanzar, garantizando a las personas un empleo de calidad y con derechos”, afirma Sánchez.

En este sentido, CCOO plantea que son necesarias otro tipo de medidas que permitan fomentar la reincorporación de las personas mayores de 45 años al mundo laboral, como puede ser incentivar la contratación indefinida para garantizarles una estabilidad en el empleo, así como incrementar la medidas formativas dirigidas a este colectivo que permitan su cualificación y recualificación dirigiéndoles hacia sectores de actividad con tendencia de crecimiento positivo en la generación de empleo, concluye la secretaria regional de Formación para el Empleo de CCOO CLM.